Polideportivo Un fin de semana atípico en toda la provincia

  • La crisis del coronavirus provoca la suspensión de competiciones tanto al aire libre como en pabellones cubiertos

Imagen del interior del Polideportivo Mirandilla de Cádiz completamente vacío.

Imagen del interior del Polideportivo Mirandilla de Cádiz completamente vacío.

La crisis del coronavirus ha provocado que se viva un fin de semana de lo más atípico en todos los órdenes de la vida y por supuesto también en el ámbito deportivo. El pánico a la propagación de la enfermedad y las medidas adoptadas por el Gobierno, sobre todo tras decretar desde este sábado el estado de alarma, propician que en cualquier rincón de la provincia permanezcan cerradas las instalaciones deportivas, tanto al aire libre como en pabellones cubiertos.

Si el deporte rey, el fútbol, ha parado por completo, el resto de las disciplinas no iban a ser menos. Mandan las circunstancias, la fuerza mayor. La obligada suspensión de las competiciones polideportivas sirve para entender el calado de la situación. La salud, de los deportistas y de los espectadores, debe primar por encima de cualquier otro aspecto. Es lo que hay. Y seguramente siga así durante los próximos 15 días.

El giro a peor que ha ido dando el asunto, de relevancia internacional y que empieza a azotar con fuerza a Europa y en concreto a España (el tercer país con más infectados, tras China e Italia) explica que de contemplarse que continuaran disputándose torneos aunque sin público se pasara, en cuestión de horas, a tomar la drástica decisión de vetar cualquier tipo de actividad que congregue a un elevado número de personas. El momento requiere serenidad, sentido común y una gran dosis de prudencia.

Desde las más importantes localidades de la provincia, la capital, Jerez, Algeciras y los municipios de la Bahía de Cádiz, hasta poblaciones de pocos miles de habitantes, el mandato gubernamental impera y no da lugar a que se celebre ningún tipo de acontecimiento deportivo.

En el lógico desempeño de sus funciones, las Fuerzas del Orden Público velan por el interés general. En cualquier calle de cualquier población no es raro comprobar cómo la Policía Nacional, la Policía Local, la Guardia Civil e incluso personal de las Fuerzas Armadas actúan como transmisores de las órdenes recibidas desde Madrid.

Lejos de rebelarse por lo que los más inconscientes, que los hay, consideran una coacción a sus derechos, sólo cabe expresar el agradecimiento por quienes se preocupan por limitar los daños de una pandemia mundial.

Llegados a este punto, que no haya fútbol y tampoco baloncesto, fútbol sala, balonmano, rugby o cualquier otra modalidad se antoja algo irrelevante, sin la menor trascendencia, por más que un fin de semana tan atípico no parezca siquiera un fin de semana. Sin duda, una cuestión menor.

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