"Está curtido en mil batallas"

cádiz c.f.

Rafael Gordillo, directivo del Écija, destaca las "cualidades humanas y profesionales" de Hristo Vidakovic

Rafael Gordillo, junto a Vidakovic, durante la presentación del serbio como entrenador del Écija.
Rafael Gordillo, junto a Vidakovic, durante la presentación del serbio como entrenador del Écija.
Jose M. Vilches / Cádiz

18 de julio 2010 - 05:02

"Este año tengo una excusa fantástica para acercarme un poco más a la Tacita de Plata". Rafael Gordillo, directivo del Écija, es de los que ha aplaudido la llegada de Hristo Vidakovic al banquillo del Cádiz. "Como persona y como compañero, es impresionante", confesaba el mítico ex futbolista, internacional en 75 ocasiones con la selección española, de equipos como Betis, Real Madrid o Écija... donde ya como directivo tuvo la oportunidad de compartir un bonito proyecto con el serbio que ha tomado el relevo de Víctor Espárrago y Luis Soler al frente de la escuadra amarilla.

Impresionante como persona y como compañero, que no es poco. Pero, ¿cómo es Hristo Vidakovic como entrenador? "Sólo tiene la experiencia del Écija, pero le hicimos una plantilla a última hora, con uno de los presupuestos más bajos de la categoría, y respondió con creces. A él le gustaba jugar con la cabeza alta y sacando el balón desde atrás, y logró trasladar su estilo al equipo... hizo una temporada impresionante. El Écija quedó décimo en la tabla de clasificación, pero si le preguntas a cualquier aficionado que siguiera la pasada temporada el día a día del grupo IV de Segunda División B te dirá sin rodeos que era de los que mejor fútbol desplegó; y eso fue mérito de Hristo. He visto jugadores que parecían otros bajo sus órdenes, como fue el caso del central Óscar", responde con cierto orgullo Rafael Gordillo.

"Estoy seguro de que con el paso del tiempo se va a convertir en uno de los mejores entrenadores del panorama nacional, le sobran cualidades humanas y profesionales para llegar lejos, muy lejos", aseguraba el hombre de las medias por los tobillos -aún dichoso tras el campeonato del mundo logrado por el combinado de Vicente del Bosque en Sudáfrica- hablando de su amigo Vidakovic.

Del Écija al Cádiz. O lo que es lo mismo. De no tener nada que perder y mucho que ganar, a sentir la presión de dirigir a un histórico descendido a las catacumbas de la categoría de bronce por segunda vez en tres años. "Es lógico que vaya a tener presión", explica Rafael Gordillo. "Pero que no se olvide nadie de que Hristo está curtido en mil batallas, no es precisamente nuevo en esto del fútbol", dejaba caer el extremeño de nacimiento y andaluz de adopción.

"Le deseo lo mejor. A él y al Cádiz, que sobra en esta Segunda División B. Será muy importante el comienzo de la temporada, enlazar buenos resultados que permitan al equipo estar en la parte de arriba. Y él no creo que vaya a cambiar su estilo de juego. Los problemas le llegan a los entrenadores cuando no son fieles a sus ideas, le pasó a Gaby Calderón. A Hristo le fueron las cosas bien en el Écija, repito que a pesar de tener una plantilla bastante modesta y confeccionada a última hora, y no debe cambiar su esquema. A los que les gusta el fútbol, van a disfrutar con Vidakovic en el banquillo. Ya digo que su fichaje es una excusa perfecta para ir a Cádiz más regularmente". Su fichaje, el de Vidakovic, y el de Ureña, "otro amigo". "Es que os habéis llevado lo mejor de lo mejor para Cádiz. Se compenetran muy bien y ambos saben de que va todo esto. Son buena gente y ya veréis como en un abrir y cerrar de ojos se ganan el respeto de los jugadores y hacen un gran vestuario", concluyó Gordillo.

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