Fútbol | Segunda División B

Paso atrás de un San Fernando CD inoperante (0-0)

  • El equipo de Stankovic ofrece su peor versión ante Las Palmas Atlético, que arranca un punto de Bahía Sur

Francis Ferrón trata de zafarse de un rival en una jugada pegada a la banda. Francis Ferrón trata de zafarse de un rival en una jugada pegada a la banda.

Francis Ferrón trata de zafarse de un rival en una jugada pegada a la banda.

Definitivamente los parones no se le dan nada bien al San Fernando. El equipo azulino volvió a dar la de arena y no mostró su mejor imagen en el partido ante Las Palmas Atlético (0-0). Y es que si al equipo isleño no se le dan bien los parones, tampoco se le dan nada bien los equipos canarios, ni los filiales, ni jugar con horario matinal. Demasiado cúmulo de circunstancias que no hicieron otra cosa que volver a mostrar, una vez más, y tras un periodo de buenas cosechas, las deficiencias que tienen los de Jovan Stankovic que no pusieron, en ningún momento, contra las cuerdas a un rival que se limitó a defender con orden e incluso puso entre las cuerdas al conjunto de La Isla.

Y es que ante el filial canario se prefirió el dicho de que 'si no puedes ganar lo mejor es empatar' que el de 'a muerte pase lo que pase'. Por ello, se nadó y se guardó tanto la ropa que los minutos fueron cayendo como losas y, conforme se llegaba a la finalización del choque, las ideas se desvanecían hasta tal punto que solamente se llegó al portar contrario en contadas ocasiones, prácticamente las mismas contadas ocasiones en las que el rival llegó al marco azulino. En definitiva, el duelo entre el San Fernando y Las Palmas Atlético resultó un verdadero tostón y pocas cosas en claras se pueden sacar del enfrentamiento.

Stankovic repetía su equipo habitual y, por ende, su sistema habitual, con el doble pivote por delante de la línea de cuatro, dos bandas abiertas y un enganche entre el medio del campo y la delantera. En la isla desierta del ataque, Francis Ferrón. Esto lo compaginó a las mil maravillas un filial canario que, lejos de tener desparpajo, se mostró como un equipo compacto, que alternaba los cuatro defensas con líneas de cinco en el repliegue y que actuaba con dos pivotes defensivos por delante de ellos. Eso sí, achicaban el campo y metían al San Fernando, desde sus comienzos en su propio terreno de juego.

Con esto, el pulso estaba en saber qué equipo destruía en más ocasiones las intenciones del rival. Era el día de ponerse el mono de trabajo y doblegar al rival a base de esfuerzo. El ímpetu azulino en el inicio creó la primera ocasión de gol en un centro de Hugo Rodríguez al que no llegó Francis Ferrón, pero la primera y clara ocasión estuvo en las botas de Siverio que puso a prueba a Perales a los once minutos con un disparo lejano.

Transcurría el partido sin pena, ni gloria, cuando en el minuto 20’ un disparo de Hugo Rodríguez desde la frontal del área era rechazado por Alfonso con complicaciones y Lolo González en una magnífica posición no encontró la puerta contraria.

Pero la más clara llegó en el 24’ en un remate de cabeza del propio Hugo Rodríguez, a centro de Biabiany que la mano de Alfonso y el travesaño desviaron a córner. Parecía que era cuestión de tiempo que la fruta madurase para que cayera del lado del equipo de La Isla, pero ésta se mantuvo firme en el árbol.

A partir de la media hora de juego, Las Palmas se desempolvó el rol de equipo pequeño y hundido en los bajos de la clasificación para crear, también esporádicamente, sus ocasiones de gol. Por ello, en el 31’ un disparo de Joel salió alto, en el 35’ un buen chut de Manu Alemán rozó el gol a la izquierda de Perales y la primera parte expiró con los amarillos rondando las inmediaciones de una zaga azulina que se mostraba, a la misma vez firme.

No cambió, para nada, el panorama en la segunda mitad. Todos los presentes en el estadio Iberoamericano, los pocos que tienen el privilegio este año de ver al equipo, pensaban que algo tenía que cambiar con el viento a favor, que el ritmo sería más grande, que se crearían las ocasiones para abrir la lata. Lo más lejos de la realidad.

Hubo que esperar, con más paciencia que otra cosa, que llegara el minuto 73’ para ver la primera ocasión de la segunda mitad y, curiosamente, fue a favor del equipo foráneo. Tras un fallo de Varela, Joel que se plantaba en solitario ante Perales, adelantó sus ganas de marcar estrellando el cuero en el lateral de la red. Eso pareció pellizcar a los azulinos que, dos minutos después, tuvieron su más clara, y prácticamente única, ocasión en la segunda parte en un remate de cabeza de Manu Moreno a las manos de Alfonso.

Ahí prácticamente, acabó el partido porque ya no hubo nada más. Los azulinos comenzaron a actuar con más corazón que cabeza y eso no siempre es buena consejera y el equipo canario se dedicó a seguir ordenado, a no ofrecer fisura alguna, y aguantar lo que para ellos era un éxito, el cosechar un punto en un campo de uno de los equipo favoritos que en el duelo no fue tal.

Pasaron los minutos y se consumó lo que se venía temiendo, que nuevamente no se doblegaría a un equipo canario, que las estadísticas sirven para aumentar que tras los parones los resultado, y la imagen, no es buena y que la parte alta de la clasificación se estrecha más, con la llegada de nuevos inquilinos, como es el caso de la Balona, y que en esta miniliga nadie va a regalar nada. Quedan cinco finales y, lógicamente, fallar en alguna de ellas puede ser demoledor para las ilusiones de un equipo que, de momento, sigue entre los mejores del grupo a pesar de lo que pudimos ver ante el filial canario.

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