fórmula 1

Incertidumbre con Bahréin

  • Los disturbios siguen en el país árabe, lo que aviva la polémica sobre cuándo finalizará la temporada · "Lo mejor es que se retrase y luego ya veremos", dice Ecclestone

El Gran Premio de Bahréin sigue siendo un tema para la polémica en la Fórmula 1, que volvió ayer a abrir la incertidumbre acerca de cuándo y cómo finalizará el año.

Tras las duras críticas por la reprogramación de la carrera en el Golfo Pérsico para el 30 de octubre, Bernie Ecclestone llamó a los equipos a que protesten contra la decisión del consejo mundial de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) y pidió una nueva votación, según aseguró ayer el diario Daily Telegraph.

"Lo mejor es que retrasemos Bahréin al final de temporada, si es seguro y está en orden, entonces vamos. Si no, entonces no vamos y no hay problemas", dijo Ecclestone a los equipos. "Podemos cambiar la fecha del 30 de octubre, si es necesario, con una votación por fax. Es posible hacerlo muy rápido", añadió el empresario de 80 años.

El consejo mundial, del que forma parte Ecclestone, decidió el viernes la nueva fecha para el Gran Premio de Bahréin, que fue cancelado en febrero por los disturbios políticos en el país árabe.

Pilotos destacados como el alemán Sebastian Vettel, el australiano Mark Webber o el brasileño Rubens Barrichello expresaron grandes dudas. El ex jefe de la FIA Max Mosley acusó a los dirigentes de falta de moral, mientras que el ministro de Deportes británico, Hugh Robertson, advirtió a la Fórmula 1 de un "desastre". La asociación de equipos FOTA señaló antes del Gran Premio de Canadá de esta semana la necesidad de un diálogo urgente.

El presidente de la FIFA, Jean Todt, defendió la decisión del organismo. "(Un enviado) encontró la situación estable y tranquila, por eso estuvimos todos de acuerdo", contó el francés a la BBC. "La decisión refleja el espíritu de reconciliación en Bahréin".

Pero la organización Avaaz rechazó vehementemente el informe del enviado de la FIA. "La suposición de que la calma está restablecida en Bahréin y que la vida vuelve a ser normal es falsa", dijo su jefe, Alex Wilks.

Nabeel Rajab, presidente del Centro para los Derechos Humanos en Bahréin, llamó a un levantamiento en caso de que la carrera se lleve a cabo. "La gente está conmocionada, y mostrará su rabia en cada ciudad de Bahréin para denunciar la manera en que el gobierno trata a su propio pueblo", aseguró.

Ecclestone admitió estar impresionado por la ola de críticas. Él también creyó el informe de la FIA, pero ahora sabe que las cosas son diferentes. "Creo que todos sabemos que debemos ser más prudentes", dijo, antes de asegurar que no está preocupado por los 25 millones de euros que perdería: "La pregunta es si es seguro y correcto disputar una carrera allí".

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