Fuentes recetó EPO a Marta Domínguez
La atleta habría sido cliente desde los 22 años, según un historial clínico
Marta Domínguez está de nuevo ene l ojo del huracán por su presunta vinculación con el médico Eufemiano Fuentes.
No es la primera vez que la fondista es relacionada con el dopaje -se le relacionó con la Operación Galgo-, pero la contundencia de las pruebas aportadas por el diario El País deja en una situación delicada tanto a ella como a las autoridades deportivas y políticas de España. La campeona mundial de 3.000 metros obstáculos es senadora por parte del Partido Popular (PP). Es, además, una aliada del presidente de la Federación Española de Atletismo (RFEF), José María Odriozola, que la tuvo como número dos hasta que fue suspendió temporalmente en 2010 por su implicación en la Operación Galgo. Entonces fue imputada por tráfico de sustancias dopantes, pero la causa fue archivada por defectos de forma.
"Nunca he sido cliente de Fuentes", aseguró entonces, aunque admitió que conocía al médico a través de su mujer, la ex atleta Cristina Pérez. La alargada sombra del doctor vuelve ahora a caer sobre ella. Según El País, la palentina fue cliente suya desde los 22 años. Para corroborarlo aporta el fragmento de un historial clínico con letra del galeno fechado el 17 de diciembre 1997 y en el que se puede leer: "MARTA DGZ".
El documento contiene una recomendación implícita de iniciar tratamiento "muy suavecito" con EPO, que en el sánscrito de Fuentes descifrado por la Guardia Civil es un punto rodeado de un círculo. El nombre de Domínguez no se escuchó en la sala en la que se dirime el juicio de la Operación Puerto, aunque en el interrogatorio del agente que dirigió la investigación la pregunta sobre quién se escondía bajo las siglas "MZD" en un calendario de 2005 quedó sin respuesta. Ese documento, apunta El País, corresponde al programa de dopaje con EPO, hormona de crecimiento y autotransfusiones de Domínguez, que aquel año disputó en agosto el Mundial de Helsinki. Doparse no es delito, así que la atleta no se enfrentaría esta vez a una imputación, pero sí a una sanción deportiva, pues las violaciones del código antidopaje no prescriben hasta ocho años después.
La atleta negó todo a través de su abogado, la Federación no hace comentarios y el Consejo Superior de Deportes continúa a la expectativa. Todos están a expensas de lo que decida la jueza, a quien las acusaciones particulares han pedido acceso a las más de 200 bolsas de sangre y plasma incautadas a Fuentes. Algunas de esas bolsas, almacenadas en el laboratorio antidopaje de Barcelona, llevan escrito el código de "Urco", que según informes de los investigadores es el nombre de un antiguo perro de Domínguez, igual que "Bella" era el de Jörg Jaksche o "Birillo", el de Ivan Basso, ambos ciclistas clientes confesos de Fuentes.
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