Fútbol | Fase de ascenso a Segunda B

El Cádiz B no quiere cambiar lo que marcha bien

  • Pavón no se saldrá del cauce de todo el año para preparar el partido del domingo.

  • El filial no tiene sancionados ni lesionados y ha regresado hoy a los entrenamientos.

Juanma Pavón (i) junto a su ayudante, Raúl López, en la zona de banquillos del campo Ramón Blanco. Juanma Pavón (i) junto a su ayudante, Raúl López, en la zona de banquillos del campo Ramón Blanco.

Juanma Pavón (i) junto a su ayudante, Raúl López, en la zona de banquillos del campo Ramón Blanco. / FITO CARRETO

El Cádiz B encara la semana más importante de su historia con el mismo pensamiento de siempre a pesar de que tiene muchas posibilidades de que el próximo domingo, en torno a las dos de la tarde, sea nuevo equipo del grupo IV de Segunda División B por primera vez en sus 46 años de existencia. El entrenador del filial cadista, Juanma Pavón, aboga por no cambiar nada en el día a día del equipo en todo lo relativo a su preparación.

'Lo que funciona no hay que tocarlo', que pensará más de uno en el cuerpo técnico de filial. Su principal responsable lo entiende esta manera y así será todo hasta el próximo domingo. El plantel cadista regresó en la mañana de ayer de su viaje desde Gran Canaria -en un vuelo directo hasta Sevilla, lo que agradeció la expedición al evitar tener que pasar por Madrid-, y el equipo no entrenó. Lo ha hecho desde hoy y lo hará hasta el sábado en la ciudad deportiva. Unas instalaciones de El Rosal en la que los yogurines serán los reyes porque nada ni nadie debe enturbiar esa preparación. Todos los demás conjuntos de la entidad acabaron sus competiciones y el único protagonista es el Cádiz B.

Una semana que, a partir de mañana, estará marcada por una temperatura muy alta por la entrada de una temible ola de calor que se prolongará, en un principio, hasta el próximo lunes. Temperaturas superiores a los 35 grados serán la tónica en la parte final de las sesiones de trabajo y muy próximas a los 40 grados el día del encuentro.

Tampoco se ha contemplado concentrar al equipo el sábado ni nada por el estilo. Todo será igual de modesto y natural que siempre para que los verdaderos protagonistas del choque de vuelta, los futbolistas, se desenvuelvan en el marco habitual de toda una temporada.

En cuanto a la actualidad deportiva del equipo de Pavón, cabe apuntar que el preparador onubense no tiene, en un principio, bajas para recibir al Unión Viera. Los dos jugadores que afrontaron el encuentro de ida apercibidos de sanción, Seth Vega y Jordi Tur, no fueron amonestados en el Alfonso Silva de Las Palmas -en el play-off acumular tres amarillas supone un partido de castigo-, por lo que ambos están a disposición del entrenador.

En lo que se refiere a problemas físicos, tampoco el choque en suelo insular dejó lesionados. El caso de Sergio González, que fue una de las novedades en la convocatoria junto a Allala, es el único más inquietante. El centrocampista lleva algunas semanas entre algodones y ya fue baja en el partido de vuelta contra el Numancia B. En Las Palmas disputó 16 minutos, si bien su lugar fijo en el once lo ha tomado en estos últimos encuentros David Hinojosa, que está cumpliendo bastante bien esa función.

El Unión Viera cree en la campanada

El filial amarillo ha empezado a entrenar hoy en césped natural y con unas dimensiones más acorde a lo normal en un campo de fútbol. El Unión Viera tendrá que buscar la campanada de su historia en un terreno de juego, el del Ramón Blanco, con unas dimensiones muy superiores a su feudo, sobre todo la anchura, lo que es otro problema para un conjunto, el canario, que ha llegado a la fase de ascenso con serias limitaciones en el aspecto físico.

El gran perdedor del primer asalto por el ascenso a Segunda B está desde el domingo 'lamiendo' sus heridas. El Unión Viera ha recibido un golpe muy duro ante sus aficionados por un 0-2 que pone la eliminatoria muy cuesta arriba.

Las sensaciones negativas superan a las positivas después del choque de ida. Al equipo canario le ha quedado el mal sabor de boca por la superioridad cadista en bastantes fases del duelo, lo dos goles y la expulsión de Kevin Pérez nada más comenzar la segunda parte. Todo ello aliñado con el error garrafal de Álex Guanche en la acción del segundo tanto, cuando el lanzamiento de Moi dobló las manos de un portero clave en el cruce contra el Lorca Deportiva -con una actuación sobresaliente- y que a lo largo de la temporada ha permitido sumar muchos puntos a su equipo.

El Unión Viera es modesto pero fuerte mentalmente. Es cierto que las fuerzas son muy justas en lo físico, como se pudo comprobar en el Alfonso Silva, pero de cabeza no va mal el conjunto insular porque eso va en el ADN de su entrenador, Jero Santana, quien nada más concluir el choque afirmó que "tenemos jugadores capaces de darle la vuelta a la eliminatoria; está difícil remontar pero no es imposible".

El arreón final del Unión Viera en el duelo, estando ya en inferioridad numérica, es uno de los puntos que da esperanza al equipo para comprometer lo que parece un camino cómodo para el Cádiz B. Kevin Mendoza estuvo a punto, en el minuto 71, de meter a los suyos en la eliminatoria en un remate raso.

La sorpresa es una palabra permitida en un conjunto que también tenía muy difícil jugar la fase de ascenso, lo que está haciendo como tercer clasificado. Y más aún que eliminara al Caudal Deportivo y al Lorca Deportiva, dos escuadras con pasado reciente en la división de bronce. Fue capaz de hacerlo y sueña con aquello de que 'no hay dos sin tres'.

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