Sobre la huelga

14 de noviembre 2012 - 11:43

En España ha habido ya 8 huelgas generales. La más importante y secundada fue la del 14 de diciembre de 1988. Se hizo contra un gobierno socialista(como ha recordado Felipe González) y en medio de la hostilidad del PSOE que por entonces gobernaba en todos los ámbitos de poder . En los últimos dos años se han convocado tres contra la misma política económica de ajustes y recortes: una al Gobierno de Zapatero y dos al de Rajoy. En ambas situaciones se han dado casos esperpénticos de dirigentes de la oposición apoyando la convocatoria porque se hace contra el gobierno del partido adversario. Ocurrió antes (baste recordar al gran González Pons) y ocurre ahora (esta misma mañana, Rubalcaba, sin aceptar preguntas , ha dicho que el PSOE apoya la huelga). Y a mí me parece la misma política económica , solo varía la dosis,por mucho que dirigentes socialistas ahora quieran encabezar las manifestaciones. La han prescrito los mismos (Alemania) y tiene las mismas consecuencias: desmontaje del estado del bienestar, sufrimiento, empobrecimiento, aumento del paro. Esa política la empezó Rodríguez Zapatero en mayo de 2010, llevó a reformar la Constitución en agosto de 2011 y la ha continuado con entusiasmo Mariano Rajoy, en contra de todas sus promesas. A esta hora se puede asegurar que la huelga ha tenido un seguimiento moderado, como las anteriores. No sé si el indicador del consumo eléctrico (bajada del 18% ) sirve como referente o su comparación con la huelga anterior. Las principales calles tienen a los comercios cerrados.Los polígonos industriales y las grandes empresas han secundado la convocatoria de los sindicatos. Algunas grandes superficies están cerradas y otras no (el Mercado de Puerto Real,El Corte Inglés, el Decathlon y el Makro estaban abiertos). No sé si se podría cifrar en un 30% el seguimiento o quizás llegue al 50%. Hay que tener en cuenta la gan cantidad de trabajadores que no la secundan por miedo a perder su puesto de trabajo, por algún tipo de represalia o porque no se pueden permitir perder un día de salario. Senso contrario no se deberían contabilizar quienes la secundan presionados por los piquetes que intimidan a los pequeños comercios y a los bares. Es probable que el rechazo a esta política económica sea mucho mayor , sobre todo si se cuentan una gran cantidad de españoles que secundarían la huelga y no la secundan porque no tienen un puesto de trabajo al que dejar de acudir: los seis millones de parados. Una última cuestión: los sindicatos deberían ir pensando otro tipo de movilización. Esto solo conduce a que muchos que están contra la política del Gobierno vean mermados sus ingresos al apoyar la convocatoria. Es castigar a los fieles. Y una última cuestión: la administración pública se ahorra un dinero.

stats