El bilaureado general. Por Fernando Santiago
En la retirada de la estatua
EL BILAUREADO GENERAL
Hace 40 años el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Cádiz Luis Pizarro aprovechó que Carlos Díaz estaba fuera de la ciudad para retirar la placa que enaltecía la figura del General Varela en la plaza a la que daba nombre . Hubo una furibunda respuesta de los sectores más reaccionarios de la ciudad.La papelería Cerón, en la calle Columela, le dedicó un escaparate con una enorme fotografía y un crespón negro. Con el paso del tiempo la familia Varela quiso vender un trozo de la parcela que ocupaba el chalet que le había regalado la ciudad al bilaureado general, financiado con donaciones obligatorias de empleados municipales y de los astilleros. El Ayuntamiento acordó recalificar la parcela que daba a la plaza de San Severiano a cambio de que los jardines fueran públicos y el chalet pasara a manos de la ciudad al cabo de 25 años. Transcurrido ese tiempo la familia negoció con un Ayuntamiento del PP que a cambio del Archivo del general, tuvieran el usufructo del chalet. Ahora el Ayuntamiento de San Fernando ha retirado la estatua ecuestre (¿Varela montaba a caballo?) situada en la plaza del Rey , en cumplimiento de un acuerdo plenario , dentro de la remodelación de la plaza. La alcaldesa de La Isla , en lugar de asumir la responsabilidad de la retirada, se ha escudado en una operación urbanística, con el fin de evitar la carga ideológica que , según parece, puede tener aplicar la Ley de Memoria Histórica. Vayamos a los hechos: José Enrique Varela nació en una familia humilde, quiso entrar en la milicia por lo que tuvo que ganarse con un arrojo temerario el respeto de sus compañeros de armas, lo que motivó que obtuviese dos Laureadas de San Fernando, la más alta distinción que concede el Ejército español. Varela participó en la intentona golpista de Sanjurjo, por lo que fue condenado y luego amnistiado. El 18 de julio de 1936 se puso al frente de las tropas que arrasaron toda resistencia al golpe de estado en la ciudad de Cádiz. Franco le puso al mando de una de las columnas del ejército sublevado que fue hacia Madrid, participando de manera activa en la guerra y la represión, con posterioridad fue nombrado ministro del Ejército. Sus inclinaciones monárquicas le ocasionaron un atentado en la Basílica de Begoña a manos de un grupo de falangistas de resultas del cual Franco le mandó de Alto Comisario del Protectorado Español en Marruecos. Tras las Explosión del 47 socorrió a la ciudad de Cádiz hasta enfrentarse a algún ministro del gobierno de Franco. Es obvio que hay un acuerdo plenario y una ley que cumplir, por si fuera poco un golpista no merece un homenaje , como diría el añorado Paco Rosado “todo el honor nace de las cenizas de una batalla”.
Fernando Santiago
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