Reyes Magos
Recomendaciones para cuando acabe el apocalipsis. Lisboa. FSM
No iba a escribir sobre esta ciudad pero un amigo mío muy "portugués" me lo pidió y aquí va. Tengo que decir en primer lugar para los que sospechen mi antipatía por esta ciudad que la última vez que fui fue en mayo de 2014, cuando el Atleti perdió la final de Champions con el Real Madrid. No me trae buenos recuerdos, para qué lo vamos a negar, aunque tengo que decir que allí fuimos mi familia y algunos amigos que somos seguidores del equipo de verdad, no desde el sofá de casa como tantos madridistas de boquilla. Por cierto, me pasó aquel día que un tipo me reconoció por la calle "¿Tú eres Fernando Santiago?", sabía de mí por este humilde blog, y no es gaditano. Nunca fue una ciudad de mi agrado, si he de ser sincero. No me gusta el bacalao, ni el arroz caldoso, ni los fados . La ciudad es bonita, sin exagerar. Tampoco soy de Pessoa, ni de Tabuchi ni de Saramago, así que su literatura no me emociona. Durante algunos años formaba parte de la mística izquierdista a raíz de la Revolución de los Claveles, tenía ese halo romántico entre la izquierda española, con su "Grándola", Otelo Saraiva y sus capitanes de abril. De aquellos años recuerdo la canción "Adiós Inés de Ulloa, me voy para Lisboa, me apunto de soldao, en la revoluçao" de Luis Eduardo Aute. El tiempo luego deja a cada uno en su sitio y de aquella reforma agraria no quedan ni los restos, sí se aceleró la independencia de las colonias, que de alguna manera es lo que provocó la reacción de un sector del ejército. Luego se han convertido en un país normal, quizás con una buena diplomacia que, como se dice en el sector "boxea por encima de su peso" al saber colocar a sus dirigentes en puestos internacionales clave. Ahora ha recobrado cierto prestigio con el buen manejo de la crisis que hace el gobierno y la oposición. En resumen, que lo que más me gusta de Lisboa son los pastelitos de Belem y, si acaso, el café, como me recordaba Jesús Cabaleiro. Sí tengo buena opinión de Mario Soares, al que invitamos a Cádiz para una charla en el Oratorio. La primera vez que salí de España fue a Portugal, con los boy scout del colegio fuimos primero a Fátima (hoy habría que cantar "el 13 de mayo la Virgen María bajó de los cielos a Cova de Iría") y luego a Lisboa. Yo tenía 14 años en aquella España de 1972. Íbamos en tiendas de campaña con los curas del colegio, nada excitante, aunque para nosotros era lo máximo. No por la virgen, desde luego, por salir de España. Hubo un tiempo en el que veía cierta relación de Lisboa con Cádiz : Alfama tenía un aire al Barrio de Santa María, la Baixa era como el centro, una ciudad de comerciantes de ultramar cuyo centro tiene el aire neoclásico de nuestra ciudad. Por si fuera poco, el maremoto de Cádiz fue el terremoto de Lisboa y Fernando Quiñones la saca en "La canción del pirata", uno de sus mejores libros. También muy bueno "El invierno en Lisboa" de Muñoz Molina. Como todo el munco conoce, la Torre de Belem, el castillo de San Jorge, Los Jerónimos, el Chiado, el ascensor de Eiffel, la plaza del Comercio y los tranvías son aconsejables. Comprendo que habrá gente a la que le guste, me parece fantástico. No es mi caso, pero es que tampoco me llama la atención Portugal cuyo único interés , según yo lo veo, es que está cerca y es barato. No conozco Oporto, igual algún día me da y voy.
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