Dragados depredadores. Por Fernando Santiago

DRAGADOS DEPREDADORES

La función geológica de toda Bahía es su aterramiento, basta con mirar cómo era el litoral gaditano en tiempos de Avieno y su “Ora Marítima”. Otra cosa es que la acción del hombre provoque un relleno detrás de otro: ahí están los rellenos del puerto, los de astilleros, la Barriada de la Paz y la Zona Franca, o el que se quiso hacer con el Cádiz3 y aquellos palafitos proyectados por Teófila Martínez que a pesar de la publicidad nunca vieron la luz, o el cementerio de la Bahía que propuso Eduardo Mangada al que cantaron “Los llaveros solitarios”. Hace 43 años el entonces presidente de la Junta de Obras del Puerto, Carlos Bernal, proyectó la ampliación del puerto de Cádiz con una terminal junto al Baluarte de San Felipe, la que luego se conoció como terminal Reina Sofía. Se decía que era imprescindible, que sin ella el puerto no podía sobrevivir, que no tendría impacto alguno a pesar de dejar aprisionadas las murallas y alterar el paisaje de la Alameda. Se formó un grupo contra esta obra entre los que estaban Jaime Pérez Llorca, Paco Blanco y Purita González de la Blanca. Convencieron al alcalde Carlos Díaz de que mandase parar la obra, cosa que hizo incluso con la policía local, a lo que respondió el gobernador civil de entonces ,el añorado José María Sanz Pastor, enviando a la policía nacional, casi una guerra civil, los federales se salieron con la suya. Luego hubo que hacer otra obra pasado el tiempo para evitar el mar de leva , con otro espigón . Ahora resulta que esa terminal ya no sirve, que ese suelo portuario va a quedar sin uso, estamos en discusión sobre qué hacer allí. Ocurrió en su día con San Carlos, Puerto Piojo o el muelle del carbón. Ese gran gestor al que tanto debemos que fue Rafael Barra proyectó el puerto exterior en el espigón de levante, para lo que encargó un informe que decía que ese relleno incluso iba a mejorar el flujo de agua en la Bahía, según decía no había peligro en aterrar el saco interior por mucho que se estreche el paso entre la Cabezuela y Cádiz. Esta nueva terminal, para recibir buques postpanamax, los más grandes, necesita dragar la canal de acceso. Ya se hizo en 1990, la arena de aquel relleno se vertió sobre la playa Victoria mediante unos impresionantes tubos, sirvió para la foto de campaña de Carlos Díaz, que ganó así las municipales de 1991. Ahora un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas desaconseja el dragado, debe ser que este organismo público es un grupo de bilduetarras, golpistas, separatistas, comunistas y promotores de la ideología de género, no se explica de otra forma que haga un informe contra la obra, con lo bonito que es todo cuando lo hace Teófila, a quien tanto debemos.

Fernando Santiago

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