El aula sin escuela del Novo Santi Petri
La Huerta del Novo Sancti Petri está pensado como un parque de atracciones natural para que los jóvenes puedan entrar en contacto con la vida rural
Juan Luis Guillén fraguó su idea como un proyecto para la universidad. Posteriormente, el boceto cobraría vida en 2003 levantando el primer centro de interpretación natural de la provincia: El Aula de la Naturaleza La Huerta del Novo. Ya en 2010 estrenó el premio Centro Azul concedido por la ADEAC (Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor). Desde entonces hay un mástil coronado por una bandera azul que anuncia la consecución de ese galardón.
La Huerta del Novo es más que un aula natural, es una representación de cómo vivían las familias antes del éxodo rural, más concretamente, en Chiclana, basada en la economía de subsistencia: animales, huerta, viñas, etc. La idea es que los más jóvenes puedan pasar un día experimentando la vida en el campo y entren en contacto con la naturaleza.
"Es como un parque de atracciones natural. Tenemos talleres de todo tipo como gastronomía, transformación o reciclaje, entre otros", explican Juan Luis junto a Inmaculada Gómez, ambos responsables de la Huerta.
"En el caso del taller de transformación, por ejemplo, se hace plastilina orgánica con harina y sal o cestas de mimbre y en el de reciclaje nidos con bricks de leche. Los que más gustan son los talleres con animales y los gastronómicos, en los que, por cierto, se fomenta mucho la cocina local."
Los monitores que trabajan en la Huerta disponen de titulaciones académicas, incluso algunos de ellos son licenciados. "Por cada 10 niños tenemos un monitor, otro por cada dos que necesiten trato especial. Tenemos preparada la bolsa de trabajo para cubrir los puestos cuando lo necesitemos" apunta Inmaculada. "Los monitores vienen de todas partes, incluso de Asturias, siempre en función de sus cualidades. Se implican, se ve que aman la naturaleza".
La Huerta del Novo recibe dos tipos de usuarios distintos dependiendo de la época. En días lectivos acoge a alumnos de colegios y se realizan talleres temáticos. Ya durante el verano se llevan a cabo campamento y talleres para gente que viene a disfrutar de sus vacaciones en la ciudad.
Juan Luis, a raíz de su licenciatura en Magisterio, explica que la experiencia para los más jóvenes es excepcionalmente constructiva. Para algunos de ellos con dificultades psíquicas, como autismo, ayuda mucho incluir un factor tan importante como son los animales. Así, recordó que entidades como la asociación Afanas estuvo en La Huerta del Novo como parte de un programa especial educativo.
En otro orden de cosas y en cuanto al día a día del funcionamiento de estas instalaciones, Inmaculada explica que durante el invierno, muchos niños traen a sus padres a la Huerta y les hacen de guía o les cuentan sus experiencias. Muchos tienen especial predilección por los animales, es el mejor recuerdo que tienen".
Hace poco La Huerta del Novo repitió el premio por el Centro Azul por séptimo año consecutivo. "Suponemos que en algún momento alguien viene y evalúa el lugar. Nosotros solo tenemos que realizar un proyecto para el centro por escrito y entregarlo".
Cabe resaltar que el premio al Centro Azul es un certificado que premia las aulas de mar o de naturaleza que incluyen entre sus objetivos y actividades la educación ambiental sobre los ecosistemas litorales y el desarrollo sostenible, así como actividades relacionadas con el programa Bandera Azul.
La Huerta del Novo, además, valora otros aspectos dentro de su programa: la recompensa del esfuerzo, la creación, el sabor de las verduras naturales....
"No nos expandiremos, pero si que seguiremos mejorando lo que hemos creado aquí", expresa Juan Luis. Una declaración de intenciones que deja claro que el aula sin colegio del Novo Sancti Petri seguirá ahora muchos años.
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