La segunda crisis del Cádiz CF demuestra que no estaba para grandes cosas
El conjunto amarillo sufre una mala racha en plena recta final de curso
La difícil operación salida en el Cádiz CF: futbolistas que no juegan con un año más de contrato
La temporada 2024-25 del Cádiz CF anda bastante lejos de la que esperaba después de cuatro año seguidos en Primera División. Tras ese periodo en la élite, el segundo más largo de su historia, partía como uno de los candidatos al ascenso pero en lugar de estar arriba se vio atascado en la parte baja.
El curso que está cerca de su final ha estado por una doble crisis que ha sido un lastre para poder a aspirar a algo más que andar perdido en tierra de nadie. La primera fue durante la estancia de Paco López en el banquillo. El entrenador no dio con la tecla y después de 18 jornadas dejó al equipo en zona de descenso antes del aterrizaje de emergencia de Gaizka Garitano.
El nuevo técnico se encontró a un conjunto hundido que sacó a flote con una racha de diez partidos consecutivos sin perder. El Cádiz CF pasó de sufrir en puesto que conduce a Primera Federación a instalarse en el sector templado de la clasificación con opciones de meterse en la fase de ascenso. La afición se ilusionó con esa posibilidad.
Cuando el equipo parecía en disposición de dar el paso definitivo para luchar por el objetivo más ambicioso, pegó un nuevo volantazo y se adentró en la segunda crisis que la afronta la recta final del campeonato. Las cifras reflejan la realidad de una escuadra que cotiza a la baja. El balance de los últimos siste encuentros es de cuatro derrotas, dos empates y una sola victoria (1-0 sobre el Sporting de Gijón). Traducido en puntos, sólo 5 de 21, es decir, apenas un 25%.
El Cádiz CF llegó a estar a siete puntos del play-off en el capítulo 31 (44 frente a los 52 del seto), con once compromisos aún por delante (33 puntos en disputa) y por tanto con margen para abrirse hueco entre los combatientes por el ascenso. Desperdició la oportunidad y con el súbito frenazo que padece en las últimas fechas encara el último tramo con mal sabor de boca.
El cuadro gaditano perdió la fiabilidad que había adquirido entre el final de la primera vuelta y los albores de la segunda. Pasó de perder sólo un partido de once a caer en cuatro de siete. Un bajón considerable y en pleno desenlace se ve abocado a desplegar un último esfuerzo para certificar de manera matemática la permanencia, una tarea que debería haber quedado resuelta mucho antes. Acabar la temporada teniendo que pelear por eludir el descenso es la señal diáfano del fracaso de una temporada para olvidar. El tiempo ha demostrado que este equipo no estaba para grandes hitos.
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