Cádiz CF | El análisis

La grandeza del 'estilo Cervera' sale a relucir

  • El equipo corta oreja y rabo en San Mamés con el decálogo que lleva el técnico como carta de presentación

Los de amarillo, Espino, Álex, Augusto, Malbasic y el Choco acorralan a la 'presa' Ander Capa. Los de amarillo, Espino, Álex, Augusto, Malbasic y el Choco acorralan a la 'presa' Ander Capa.

Los de amarillo, Espino, Álex, Augusto, Malbasic y el Choco acorralan a la 'presa' Ander Capa. / EUROPA PRESS

El primer día de octubre de 2020 quedará en la historia del Cádiz Club de Fútbol como una fecha con un significado profundo para la historia del club. Una victoria sonada en San Mamés frente a todo un Athletic de Bilbao y con nueve jugadores durante 28 minutos -contando la prolongación-, forma parte de ese lugar que el cadismo mirará siempre con orgullo. Una satisfacción personalizada en el entrenador porque fue una victoria muy de Cervera.

El equipo amarillo suele ser un baúl de generosidad cuando se trata de exponer todo el pundonor que el preparador obliga como requisito indispensable. Con un once lleno de variantes en un campo temible para ello -pero obligado por la carga de encuentros en una semana-, el Cádiz paseó por tierras vascas su versión más pura y la que le ha llevado de Segunda B a Primera División.

Sin Akapo primero y sin Negredo después, los nueve héroes leyeron el partido como sólo puede hacer un equipo que entrena Cervera. Trabajar, trabajar y trabajar hasta que las fuerzas superaran el límite de lo sostenible. Ya tocaría protestar al acabar por las expulsiones. Hubo muchas claves para que un colectivo tan mermado física y moralmente se mantuviera a flote. Por empezar por la portería, sin pecar de anticipar acontecimientos, la sensación es que Conan es un 'bárbaro'. Ledesma sale a por todas con una valentía y seguridad que transmite lo mejor a la defensa. Seguro por bajo y dispuesto al choque, el argentino parece haber llegado a la titularidad para quedarse.

La 'gabarra cadista' paseó su 'testiculina' por la nueva 'Catedral' del fútbol español. La dupla Augusto Fernández -Jens Jonsson puso de relieve que hay doble pivote de garantías con José Mari y el renacido Garrido en la recámara. Cuatro jugadores diferentes cada uno en lo individual pero con un compromiso común para hacer lo que pide el entrenador. Además, vaya pase por encima regaló el danés en la acción que permitió al Choco Lozano llegar al área y provocar el gol de la victoria.

Sin Salvi ni Pombo por aquello de oxigenar al grupo, en el once inicial tanto el adelantado Iza Carcelén como Malbasic hicieron que pocos se acordaran del sanluqueño y el aragonés. Quizás a Iza se le echó en falta más atrás porque igual que la expulsión de Negredo es injusta, no hay mucho que oponer a la de Akapo. Existía temor por la no presencia de Pombo -enorme en el arranque de curso-, pero Cervera demostró que cuando todos se saben la 'lección', el porcentaje de éxito se eleva mucho.

El Choco Lozano, secundado por Álex Fernández, regaló otra delicia para el paladar con la jugada del gol y además de lo que trabajó para complicar la vida a los 'leones'. Sabe el hondureño que con Negredo en el plantel, debe aprovechar estas ocasiones.

La garra, el trabajo incansable y el saber sufrir van de la mano con el Cádiz de Cervera. Un equipo antipático y hasta odioso con su juego, que no por su carisma, que soltó en el verde bilbaíno la 'testiculina' que tanto puso de moda Jose González hace muchos años.

La fe mueve montañas, y la de los jugadores en lo que dice el técnico fue un claro ejemplo contra el Athletic. Estando todo en contra de forma abrumadora, el Cádiz de las hazañas y de resurgir cuando menos se espera se aferró a la vida como nadie en San Mamés. Todo ello con la rúbrica de Álvaro Cervera.

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