El exceso de celo de los árbitros a la hora de señalar penaltis en contra

El conjunto gaditano ha sufrido tres penas máximas más que discutibles

Sankaré protesta en Córoba tras la señalización del penalti.
Sankaré protesta en Córoba tras la señalización del penalti. / José Martínez
J.J.N.

Cádiz, 14 de diciembre 2016 - 06:58

El Cádiz no está teniendo suerte con determinadas decisiones arbitrales reflejadas en penaltis señalados en contra más que discutibles. Hasta tres penas máximas ha sufrido el equipo amarillo durante las 18 jornadas iniciales del campeonato de Liga. Y sólo ha dispuesto de una a favor. El alicantino Saúl Ais Reig ha demostrado su manía persecutoria hacia el Cádiz con dos castigos desde los once metros. El primero fue en aquel polémico encuentro contra el Mirandés en territorio burgalés que los gaditanos ganaban con comodidad por 0-2 hasta que Ais Reig se inventó la expulsión de Gorka Santamaría antes del descanso para después volver a perjudicar a los visitantes con un penalti en la segunda mitad en una acción dentro del área de Garrido con un jugador local. El Cádiz acabó perdiendo 3-2 un partido que en condiciones normales hubiese tenido opciones de ganar.

De nuevo apareció Ais Reig para tratar de perjudicar a los amarillos con un nuevo penalti, esta vez en el duelo contra el Huesca dirimido en el estadio Ramón de Carranza. El colegiado la volvió a liar al apreciar unas manos de Aridane en el interior del área aunque no existió una pena máxima que nada más que vio el árbitro en un exceso de imaginación. Alberto Cifuentes puso las cosas en su sitio al detener el lanzamiento desde el punto fatídico y el Cádiz se quedó con los tres puntos gracias a un gol de Ortuño.

Tampoco tuvo incidencia final en el marcador el penalti que Óliver De la Fuente Ramos se sacó de la manga durante el choque disputado en el Nuevo Arcángel al considerar falta un levísimo contacto de Sankaré con Rodri, delantero del Córdoba. El penalti fue calificado de raro por Álvaro Cervera después del partido. Aunque el ariete puso con ventaja a su equipo, de nada sirvió ese lo porque el Cádiz marcó tres tantos y se llevó los puntos.

El Cádiz sufre los rigores de la categoría de plata con penaltis que no cometió pero fueron señalados por caprichosas decisiones arbitrales. Sólo uno tuvo un efecto perjudicial y, pese a todo, el conjunto amarillo ocupa la cuarta posición. Ni los árbitros pueden con un equipo inmerso en una racha positiva que trata de aprovechar para sumar todos los posibles en busca de la permanencia.

Los gaditanos sólo han dispuesto de un penalti a favor que data de la lejana segunda jornada, cuando Ortuño fue derribado dentro del área y fue el propio delantero el que acertó desde los once metros.

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