Cádiz CF Revancha por Cheryshev

  • El Real Madrid guarda en su retina la eliminación copera de 2015 por alineación indebida del ruso en Carranza

  • El ridículo blanco dio paso a una infructuosa batalla por la lógica resolución

Denis Cheryshev conduce el balón, perseguido por Salvi, durante el partido de Copa del 2 de diciembre de 2015. Denis Cheryshev conduce el balón, perseguido por Salvi, durante el partido de Copa del 2 de diciembre de 2015.

Denis Cheryshev conduce el balón, perseguido por Salvi, durante el partido de Copa del 2 de diciembre de 2015. / Román Ríos

El 2 de diciembre de 2015 quedó grabado como una fecha para el recuerdo del Cádiz... y del Real Madrid. Amarillos y blancos se enfrentaban en el Ramón de Carranza en la eliminatoria a partido único correspondiente a los dieciseisavos de final de la Copa del Rey. Un Primera, candidato a todo en España y Europa, contra un Segunda B que seguía inmerso en su lucha por dar el salto a la categoría de plata. En principio no había color. Pero la historia, en ocasiones, se escribe con inesperados renglones. Y así sucedió aquella inolvidable noche.

Rafa Benítez, por entonces el entrenador elegido por Florentino Pérez para acabar con la hegemonía del mejor Barcelona de siempre, presentó en la Tacita un once plagado de habituales suplentes. La Liga y la Champions obligaban a las rotaciones. Hasta ahí, todo normal. Sin embargo, la decisión de incluir en el equipo titular a Denis Cheryshev iba a terminar convirtiéndose en la principal noticia del encuentro antes incluso de su conclusión.

El ruso arrastraba una sanción federativa del curso anterior, cuando militaba en el Villarreal. El reglamento establece con claridad que al tratarse de un castigo en Copa debía cumplirlo en el mismo torneo. Y en esos momentos todavía no lo había cumplido. Por eso, cuando saltó al césped para actuar desde el principio y sonó el pitido inicial, automáticamente se produjo una alineación indebida difícilmente justificable.

Casualidades del destino, Cheryshev abrió el marcador de un encuentro que en el plano estrictamente deportivo no tuvo apenas nada que contar. El Real Madrid se mostró muy superior al Cádiz, al que derrotó por 1-3.

A falta de equilibrio de fuerzas en el rectángulo de juego, la pasión se desató en la grada cuando, mediado el primer tiempo, las redes sociales empezaron a echar humo al viralizarse la alineación indebida de los madridistas. Ver para creer. Cánticos no exentos de sorna en las gradas. Idas y venidas en el banquillo merengue, con el delegado, Chendo, completamente hundido por el error cometido. En el palco, el director de relaciones institucionales del club de Chamartín, Emilio Butragueño, se marchaba al descanso para analizar lo acontecido. No quedaba otra que revisar la documentación ante tal esperpento.

Antes de arrancar el segundo acto, Benítez sustituyó a Cheryshev para que se visualizara la buena voluntad del Real Madrid. El fallo, en cualquier caso, no tenía vuelta atrás. Y en el ambiente se respiraba que unos y otros, locales y visitantes, empezaban a toma conciencia de ello.

Así y todo, el final del choque dio paso a una auténtica guerra en los despachos. El club de la capital de España se empeñó desde el primer instante en sostener que su futbolista no había sido notificado de la sanción personalmente. Así lo explicó Butragueño en la sala de prensa de Carranza. Por su parte, el presidente cadista, Manuel Vizcaíno, anunció aquella misma noche que recurrirían la alineación indebida con dolor pero por respeto al escudo y a la afición.

Como era de esperar, tres días después el Juez Único del Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol se pronunció decretando la alineación indebida de Denis Cheryshev y dando el partido por ganado al Cádiz, que de este modo accedía a octavos.

También como era previsible, el Real Madrid puso en marcha todo su aparato jurídico para defender sus intereses, si bien en mayo de 2017 la Justicia ordinaria también situó las cosas en su sitio al determinar que la alineación del ruso había sido indebida y punto.

Casi cinco años después de que la afición del Cádiz cantara el “Cheryshev, te quiero”, el conjunto gaditano vuelve a verse las caras con el Real Madrid el próximo domingo, ahora con los dos en Primera. No será en Carranza. Ni en el Bernabéu. Las circunstancias actuales, la maldita pandemia, propician que la contienda se dispute en el Alfredo Di Stéfano de Valdebebas y sin público.

Pese a ello, se respira en el aire el temor a que el equipo blanco no afronte el duelo como uno más sino que lo haga con especial ánimo de revancha por la afrenta sufrida aquel 2 de diciembre de 2015.

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