Fútbol andaluz

Monchi reivindica la figura de Mágico González

Monchi y Jesús Navas, durante el reciente acto de presentación de la biografía del palaciego. Monchi y Jesús Navas, durante el reciente acto de presentación de la biografía del palaciego.

Monchi y Jesús Navas, durante el reciente acto de presentación de la biografía del palaciego. / Antonio Pizarro

Monchi vio jugar a Mágico González y se quedó prendado de su talento innato para el fútbol. El apodo no era gratuito, ni mucho menos, en el prodigioso diez salvadoreño, un futbolista único, inefable, legendario, que quizá los más jóvenes aficionados ni recuerden... salvo en Cádiz, donde es un ídolo a la altura de Maradona en Nápoles, salvando las distancias por los títulos que consiguió el argentino con el club de San Paolo. Tanto impresionó a Monchi aquel bohemio sin tipo de futbolista que cree que "hoy sería un jugador del top 3 del fútbol actual".

El director deportivo del Sevilla sorprendió con esta afirmación en una entrevista a la ESPN mexicana. "A Mágico lo vi y lo disfruté, era un fan a ultranza de Mágico. Cuando me preguntan quién es el mejor jugador del mundo o los mejores y no meten a Mágico me enfado. Debería estar en el top, no sé si cinco o diez, de la historia. Era un portento de fútbol. Hoy sería un jugador top 3 del fútbol actual. Sólo lo tienes que ver una vez, como Messi, para saber o bueno que era".

Mágico marcó nada menos que 60 goles en el Cádiz entre 1982 y 1991, con un pequeño paréntesis en el Valladolid en 1985. Cuando el salvadoreño arribó al Ramón d de Carranza, el portero de San Fernando aún no había ingresado en la cantera del Sevilla y lo disfrutó como aficionado. Fue el Cádiz que enamoró también al llorado Robinson, que se enganchó a la empatía que provocó el club amarillo en aquella década en la que disfrutó de la élite de la Liga de la mano de Mágico González.

Monchi, lógicamente, fue preguntado por los dos futbolistas mexicanos que han pasado por el Sevilla. Sobre Chicharito Hernández, pese a su efímero paso entre agosto y enero pasados, dijo: "Javier fue una opción de últimos días de mercado. Teníamos en la delantera a De Jong y Dabbur. Al final siempre te dejas una plaza para perfilar el equipo. El entrenador hablaba de un perfil distinto a lo que teníamos. Más de área, rematador... Que tuviese esos cinco o seis metros finales con velocidad para definir. Su predisposición fue total. Ha tenido un rendimiento óptimo. Había margen de mejora. Aparece una oportunidad buena para él en Los Ángeles y llegamos a un entendimiento".

Sobre la huella de Chicharito en el Sevilla, añadió. "Nos dejó la ilusión de un futbolista que había jugado en Madrid, Mánchester o Leverkusen... Nos dejó la ilusión de rendir y dar resultados. El concepto MLS (Major League Soccer estadounidense) no lo considero un concepto negativo, sino distinto. Son motivaciones deportivas mayormente. Ya no es un retiro. Compran un jugador al Sevilla pagando un importe alto", dijo del azteca.

Y también se le recordó su apuesta en otro mexicano, Gerardo Torrado, cuando iniciaba sus pasos como secretario técnico del Sevilla, hace ahora 20 años. "Lo compramos del Poli Ejido. Había jugado en el Tenerife en Segunda el año que nosotros habíamos ascendido. Año 2000-2001. Tenía una cláusula pequeña, unos 60.000 euros, y lo compramos justo antes del Mundial de Corea. Hizo un buen Mundial. Su rendimiento fue estable. Tuvimos el problema cuando vino Daniel Alves porque tuvimos que utilizar su plaza de extranjero. Tengo una buena relación con él. En Europa posiblemente no dio todo y en su vuelta a México fue mejor. Su paso por Sevilla es recordado con cariño", rememora.

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