Jugando con la ansiedad
El Cádiz podría verse obligado a ganar cinco de los diez partidos que le quedan para salvar la categoría En la campaña 2009-10, muy similar a la actual, fueron necesarios 51 puntos
Cuando parece que el mensaje que ahora sale del club es claro en cuanto a olvidarse de la fase de ascenso, las miradas y los números se centran en la huida de la quema, y de conseguirlo cuanto antes. Nadie se quiere plantear un escenario en el que el Cádiz se presente en las dos o tres últimas jornadas con el descenso a Tercera División pisándole los talones.
Esa realidad tan triste como es pelear por la salvación presenta un escenario casi desconocido para este equipo desde que en 1994 se precipitara por primera vez al pozo de la Segunda B. Habría que remontarse a la campaña 1999-2000 para encontrar a un Cádiz tan cerca del infierno de la Tercera a una altura de competición tan avanzada. En aquella temporada los amarillos acabaron la jornada 34ª, tras empatar a un gol en Carranza con el desahuciado Sevilla Atlético (entonces Sevilla B), que estaba casi condenado al descenso, cinco puntos por encima de la zona caliente. Todo ello a la espera de visitar la semana siguiente al Talavera, que en ese momento marcaba la barrera entre la permanencia y el descenso. En aquel partido a cara de perro, el Cádiz venció 0-1 y dio un paso clave para salvarse.
Trece años después todo va camino de presentar otro escenario similar. A falta de diez jornadas, que son más que en la 1999-2000, el equipo cadista se encuentra tres puntos por encima del descenso directo y uno sobre la promoción, que es menos que entonces. Y lo peor es que en las últimas 25 temporadas siempre que el grupo IV ha estado igualado como consecuencia de un nivel bajo en líneas generales, como sucede en el presente ejercicio liguero, la permanencia ha estado más cara que de costumbre. El caso que genera mayor alarmismo tuvo lugar en la 2009-10. La salvación de todo peligro (descenso y promoción) se elevó hasta los 51 puntos, y al acabar la Liga, entre el sexto y el 15º clasificado sólo hubo cuatro puntos de diferencia; es decir, diez equipos en cuatro puntos. Sería terrible que la tendencia en las diez jornadas que restan fuera esa misma, ya que obligaría al Cádiz a ganar cinco o seis encuentros, lo que viendo su nivel parece poco probable.
En el caso de que la permanencia se quedara en 48 ó 49 puntos, los amarillos tendrían que vencer en cuatro encuentros y empatar otros tantos o al menos tres, lo que sería perder sólo dos o tres hasta el final de Liga. Si se baja un poco más la cifra, dejándola en 46 puntos, todavía se hablaría de ganar cuatro de diez, que tampoco sería tarea fácil tal y como anda este Cádiz.
Llegados a este punto, lo ideal sería llegar a 46 ó 47 puntos y esperar que el grupo se vaya fragmentado y que al final no estén tan igualados en puntos los de arriba y los de abajo, que sería sinónimo de una permanencia más barata.
También te puede interesar
Lo último