Cádiz CF - Real Madrid: El día que Butragueño conquistó el Carranza

A punto de cumplirse 40 años del debut del inolvidable delantero blanco en el feudo cadista, con dos goles que ayudaron a ganar 2-3 un encuentro que su equipo perdía 2-0 al descanso

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Butragueño, rodeados de jugadores del Cádiz el día de su debut.
Butragueño, rodeado de jugadores del Cádiz el día de su debut.
R.D.

12 de abril 2023 - 15:40

Cádiz/Fue un 5 de febrero de 1984 cuando Cádiz, el Cádiz CF y el entonces denominado estadio Ramón de Carranza asistieron a un momento que marcaría la historia del fútbol español durante la siguiente década: el debut de Emilio Butragueño, uno de los mejores delanteros que ha parido el balompié nacional. Fue en un Cádiz CF-Real Madrid, igual que el del próximo sábado, cuando el planeta fútbol asistió al nacimiento de un mito. Casi 40 años de aquel día en el que Butragueño tuvo un papel clave.

Cádiz CF y Real Madrid se vieron en Primera en la campaña 1983-84, y aquel día de febrero -en la antesala del Carnaval- Alfredo Di Stéfano se llevaba en la convocatoria a un joven ariete del filial -Castilla- que formaba parte de una generación de promesas que había ido apareciendo por el primer equipo blanco y que terminó por llamarse 'La Quinta del Buitre'. En aquel partido las cosas se pusieron muy feas para el Real Madrid, ya que acudía al campo de un modesto y en el descanso perdía 2-0 gracias a los goles de los cadistas Benito y Salva Mejías.

Di Stéfano tomaba decisiones en el intermedio y decidía retirar del once a otro miembro de esa 'Quinta del Buitre', Manolo Sanchís, para que un desconocido Butragueño debutara en Primera División. Y vaya debut. A los 15 minutos de la reanudación anotaba un gol que metía el miedo en el cuerpo al Cádiz CF. Fue una pesadilla para la zaga amarilla. Chano, Padilla, Vojinovic y Amarillo se las veían y deseaban para frenar su frescura, verticalidad y, sobre todo, su relación con el gol. Después de aquello Di Stéfano, su primer entrenador, lo definió con su peculiar estilo: "Este tipo tiene el gol en el cuerpo".

Pero de vueltas a ese encuentro de febrero de 1984, con Butragueño en el césped, Gallego anota el empate en el minuto 88, por lo que el sueño de tumbar a un grande se esfumaba para el Cádiz CF. Pero sucedió lo peor en estos casos; en el 89' de nuevo Butragueño entraba en acción y anotaba el 2-3 para dar rúbrica al estreno soñado por cualquier canterano. A sus 20 años, el atacante del Real Madrid conquistaba la élite del fútbol español con dos goles en una remontada épica.

Ese día el Cádiz CF alineó a Cedrún, Chano, Padilla, Vojinovic, Amarillo, Escobar, Vilches, Benito, Salva Mejías, Pepe Mejías y Mágico González. También tuvo minutos Francis al sustituir a Mágico González en el minuto 84.

Por parte del Real Madrid, entrenado entonces por Alfredo Di Stéfano, jugó aquella tarde con Miguel Ángel, Chendo, Paco Bonet, San José, Camacho, Ángel, Gallego, Sanchís, Juanito, Santillana y Martín Vázquez. Butragueño entró en el intermedio por Manolo Sanchís y Metgod hizo lo propio por Martín Vázquez en el minuto 67. Desde aquel partido en la capital gaditana, Butragueño anotó 171 goles en 463 encuentros oficiales con el conjunto madridista.

Sin embargo, los posteriores regresos al feudo cadista, ya retirado como profesional y ejerciendo como director de relaciones institucionales del Real Madrid, le puso en su copa un amargo trago al vivir más cerca que nadie el conocido como 'Caso Cheryshev', que sacó al Real Madrid de la Copa del Rey por la alineación del futbolista ruso, sobre el que pesaba una sanción en la Copa de la temporada anterior.

Era diciembre de 2015 y el modesto Cádiz CF eliminaba al poderoso club blanco sin necesidad de ganarle en el césped. La guasa gaditana alcanzó a Butragueño, que fue testigo directo de como una afición se lo pasaba en grande mientras su equipo perdía el partido porque sabía que existía alineación indebida. "El Madrid nunca hace el ridículo, jamás lo hace. Es un club con una trayectoria internacional indiscutible, estoy acostumbrado a viajar por el mundo y el Madrid es un club muy respetado", aseguró aquella noche en la que tuvo que abandonar durante el encuentro el palco del Ramón de Carranza.