violencia de género Visibilizar el maltrato en el confinamiento

  • Feministas llaman a colgar prendas violetas y al activismo en redes para no olvidar la realidad de la violencia machista

Una camiseta violeta para recordar la influencia negativa que el encierro puede tener en la violencia doméstica

Una camiseta violeta para recordar la influencia negativa que el encierro puede tener en la violencia doméstica / D.C.

Si una de las armas más efectivas contra el maltrato doméstico es la visibilizacion, el confinamiento obligado vuelve a poner sobre él una doble baraja. Por eso, desde los colectivos feministas gaditanos se está llevando a cabo una propuesta para no olvidar que, durante estos días de encierro, la violencia machista se sigue produciendo en su lugar preferido: a puerta cerrada pero, dadas las circunstancias, con mayor impunidad. Así, feministas llaman a colgar desde las ventanas y balcones camisetas y lazos violetas: "Es un problema sobre el que hemos de estar alerta 365 días al año, y a recordarlo nos ayudan acciones como está, pero también nuestra presencia en las redes, compartiendo noticias, consejos, y haciendo visible que las mujeres siguen estando en peligro. Este viernes, por ejemplo, una mujer ha sido asesinada a manos de su pareja en Castellón, delante de sus hijos", explica Araceli Orozco. 

Cuando comenzó el protocolo de cuarentena, desde la administración central se recordó que el teléfono 016 y el servicio de pulseras telemáticas seguían funcionando, así como los servicios de asistencia integral a las víctimas de violencia de género. Además, ante la situación de riesgo elevado que conlleva el confinamiento en los casos de violencia doméstica, se activará un nuevo mecanismo de alerta para que las víctimas  envíen su geolocalización a las fuerzas de seguridad. 

"Evidentemente, el estar encerrada con tu agresor y maltratador lo pone todo más difícil, no tienes apenas espacio para hablar con otra gente -comenta Araceli-. Hay que insistir en que todo el sistema sigue operativo, que los números de teléfono para denunciar una situación de maltrato siguen funcionando, porque es un sector muy vulnerable de la sociedad: si ya no me hacían caso antes, menos caso me van a hacer ahora, pueden pensar".  

Araceli recuerda también la "enorme cantidad de mujeres que tienen trabajos precarios, que viven de trabajar limpiando en casas, que no están aseguradas y que ahora mismo no pueden trabajar, y no cobran, o depende de la voluntad de quien las tiene para seguir pagándoles las horas o no. Si esto se extiende en el tiempo, estamos ante muy mal escenario". 

Las feministas apuntan también que no puede caer en el olvido de la urgencia la nueva sentencia del Arandina, ya que el Alto Tribunal de Castilla y León ha absuelto a uno de los jugadores implicados y rebajado la pena a otros dos al  considerar, como ocurrió en primera instancia con el caso de La Manada, que estábamos ante un episodio de abuso y no de agresión sexual.

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