Aquel verano de 1988

Perico Delgado ganó el Tour contra todos los elementos y Rafi Escobedo perdió

Perico Delgado, junto al entonces portavoz del Gobierno español, Javier Solana, en el podio del Tour 1988.
Perico Delgado, junto al entonces portavoz del Gobierno español, Javier Solana, en el podio del Tour 1988. / Efe
M. M. Fossati

27 de julio 2018 - 08:40

Lo del Tour de Francia de ese año fue un jolgorio nacional. Perico Delgado por fin ganó la gran carrera francesa. Era el primer español campeón, desde que 15 años antes lo fuera Luis Ocaña, aunque muchos decían que este no era verdaderamente español, después de tantos años viviendo en Francia y con ese acento galo que gastaba. Todo fue un lío: tras una exhibición en varias etapas de montaña, se descubrió que había dado positivo en un control antidoping. El ciclista segoviano estuvo a punto de ser descalificado, pero las gestiones españolas llegaron a las más altas instancias, sin que se pueda descartar que la amistad de Felipe González con el presidente François Mitterand tuviera que ver con que finalmente se le reconociera la legalidad del triunfo. Delgado abrió una feliz senda en la ronda gala, que continuó aún más brillantemente Indurain, y siguió con Sastre, Pereiro y Contador. Un camino que hizo que durante años las retransmisiones del Tour fueran las acompañantes preferidas de las siestas veraniegas en todo el país.

Deportivamente, el verano había empezado de manera acostumbrada, con la eliminación de España de la Eurocopa, esta vez en la fase de grupo. Holanda venció por fin en un gran torneo. Sin embargo, Severiano Ballesteros seguía a lo suyo, y se se adjudicó su tercer Open Británico de golf. El escándalo deportivo del año ocurrió también al final del verano, cuando Ben Johnson ganó “la carrera más rápida de la historia” enlos 100 metros lisos de los Juegos Olímpicos de Seúl, y dos días más tarde se descubrió que en realidad era uno de los más grandse tramposos de la historia, y fue descalificado para siempre por drogarse habitualmente.

No se sabe si éramos ya más modernos, pero la canción del verano ese año fue un reggae, el archibailado Gimme hop Joanna, de Eddy Grant, y los privilegiados del país pudieron asistir a sendos conciertos multitudinarios del boss Bruce Springsteen y de Michael Jackson. La modernidad llegó también a las Fuerzas Armadas, y ese año se produjo la primera incorporación de las mujeres a la Academia de la Guardia Civil.

Política, o socialmente, el patio nacional empezó a estar revuelto. La luna de miel del PSOE con las urnas estaba acabando y eso desembocó en la exitosa huelga general del 14 de diciembre. Ruiz Mateos seguía en su particular lucha contra todos y fue detenido varias veces. ETA también seguía en su vena asesina, y el secuestro del industrial Revilla parecía que nunca iba a acabar. En la cárcel se suicidó Rafael Escobedo, condenado por matar a sus suegros los marqueses de Urquijo y los policías Amedo y Domínguez entraron en prisión por organizar los GAL.

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