patrimonio

El vandalismo a veces tiene un precio

  • Identificado un individuo por causar daños en dos tortugas de la fuente del mismo nombre al cabalgar sobre ellas

  • El muro recién estrenado del colegio Celestino Mutis ya tiene pintadas

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Tras un acto vandálico sólo hay alguien con ganas de querer hacer daño en la mayoría de los casos. El problema es que en la mayoría de las ocasiones la fechoría no se paga porque se hace sin testigos y, por lo tanto, sale gratis.

No fue el caso del individuo que el pasado sábado le dio por cabalgar en la plaza de las Tortugas sobre dos figuras de estos animales que rodean la fuente. Su acto vandálico de momento va a llevar una denuncia por daños en el patrimonio municipal.

A las ocho y media del sábado un taxista que se encontraba en la parada de Diputación alertó a la Policía Local acerca de que un joven había estado provocando daños en el ornato de la fuente de la plaza de las Tortugas, ya que había roto la cabeza de una de las figuras que rodean a la fuente y la había arrojado al interior de la misma.

Este individuo, de 18 años de edad y vecino de la localidad de San Fernando, no tuvo mejor ocurrencia que sentarse sobre una de las cabezas y simular que estaba cabalgando sobre ella hasta el momento en el que se partió la cabeza, que cayó al agua y con él detrás.

A la vista de que el chapuzón no le había devuelto un poco de lógica a su cabeza, hizo un nuevo intento en una segunda tortuga, que resistió a duras penas porque si bien no se rompió, también sufrió una grieta en el cuello.

Gracias a la ayuda del taxista, los agentes pudieron saber que el presunto autor de los hechos se había montado minutos después en el autobús interurbano con destino a San Fernando, de manera que la Policía logró alcanzar el autocar en la avenida Cayetano del Toro, a la altura de la misma Jefatura del Cuerpo, donde dio el alto al vehículo y procedió a la identificación del presunto autor, que además de coincidir plenamente con las señas dadas por el taxista, se encontraba mojado después de que cayera al agua en su primer acto vandálico.

Éste no ha sido el único que se ha producido en los últimos días. En Cádiz, un sitio nuevo recién estrenado atrae como moscas a los enemigos del mobiliario público. Así, el muro el cerramiento recién estrenado para el colegio Celestino Mutis, ya ha aparecido lleno de pintadas en las últimas horas.

Hay otro caso que parece distinto y que no tiene nada que ver con el vandalismo y es el de una casa en la plaza de Fray Félix que aparece llena de pequeñas pintadas a modos de frases en la pared y que salen del mismo balcón de la casa.

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