Cádiz

Inmobiliarias gaditanas paralizan proyectos de nuevas viviendas por la subida de los costes

Manifestación del sector del transporte por el puente de la Constitución.

Manifestación del sector del transporte por el puente de la Constitución. / Julio González

El pasado mes de agosto desde la Federación de Agrupaciones de Empresarios de la Construcción, FAEC, se alertaba ante dos problemas en el sector: la necesidad de contar a medio plazo con varios miles de trabajadores cualificados, y la subida de los precios de materiales, con incrementos del 6% en muchos casos.

Menos de un año después, la situación no solo no ha mejorado sino que, incluso, se alcanza lo que Jorge Fernández Portillo, secretario general de esta organización, ya considera como la "tormenta perfecta": sigue faltando personal mientras que los materiales se han disparado aún más, por encima de los dos dígitos, con un IPC desbocado y una crisis energética de complicada solución a la vez que persiste la guerra en Ucrania.

"Los problemas que teníamos hace unos meses no solo no se han solventado sino que han crecido, con una subida de los precios persistente desde el pasado verano. Un encarecimiento de forma exagerada que nos ha llevado a una tormenta perfecta", afirma el representante empresarial.

Todo ello está provocando en el sector provincial de la construcción (que mueve a unos 25.000 empleos, de los que el 70% se concentra en proyectos inmobiliarios) "una situación insostenible".

"Hasta hace poco cuando se encargaban materiales para una obra, se tenían una cierta garantía en los precios. Ahora, los proveedores van material por material, no en un conjunto", menciona Fernández Portillo que destaca como los instaladores de aire acondicionado ya anuncian subidas del 15%, a la vez que hay incrementos de dos dígitos en materiales tan esenciales para una obra como el hierro o el hormigón. "Los proveedores no dan precio ni a un mes, y solo lo garantizan si se lo lleven en el mismo día", constata.

La dificultad para garantizar un presupuesto fijo también lo están teniendo las pequeñas empresas que trabajan en reformas de viviendas, donde ya muchas se han pillado los dedos al tener que afrontar los sobrecostes en trabajos ya iniciados.

Junto a todos estos problemas, tampoco ha ayudado la huelga del transporte. Aunque en la provincia no se han producido parones en las obras, el retorno a la normalidad está costando más de lo previsto.Con todo, la situación más delicada se está dando en el sector inmobiliario.

"El margen de maniobra que tenían los constructores ya era bajo, pero ahora lo sufren también los promotores. Hay proyectos ya cerrados, con los pisos vendidos, que ahora se ejecutan con costes de construcción muy por encima de lo previsto", lo que anula los beneficios empresariales, especialmente en los casos en los que las viviendas que han salido al mercado lo han hecho con precios por debajo a la media del sector en la ciudad.

En este sentido, desde la FAEC se destaca que "se están dando casos de promotores que están devolviendo a los clientes las cantidades a cuenta entregadas previamente, para así poder esperar tiempos mejores para afrontar la construcción".

A la vez, están los precios de los pisos. Antes subían por cuanto había más demanda que oferta; ahora se tiene el plus del aumento de los precios de los materiales. En este sentido desde la FAEC se sigue reclamando la salida al mercado de más suelo público, que en parte permita abaratar las inversiones, y que se beneficien de ello los compradores.

"Las perspectivas no son nada buenas, mientras siga subiendo el IPC. Ahora sube también la mano de obra (que sigue siendo escasa y necesitada de una mayor especialización). Con todo ello, el panorama es muy complicado por lo que hay un riesgo de ralentización en todo el sector inmobiliario si no se adaptan medidas de contención de precios de forma inmediata", advierte Fernández Portillo.

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