Cádiz

Nuevo impulso a la candidatura del Carnaval de Cádiz como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

  • La UCA nombra a su director de Comunicación y Marketing, Francisco Perujo, comisionado para la elaboración del expediente que deberá llegar hasta la Unesco

  • Fue el autor del expediente por el que se consiguió el mismo logro para el flamenco en 2010

Una chirigota callejera cantando en la semana de Carnaval.

Una chirigota callejera cantando en la semana de Carnaval. / Julio González

La importante labor realizada desde hace años por el Aula de Cultura del Carnaval de Cádiz -reforzada desde su creación, en 2018, por la Cátedra de Carnaval de la UCA- para que la fiesta gaditana consiga ser nombrada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, cuenta ahora con una incorporación de lujo que va a ayudar a impulsar el proyecto. El rector de la Universidad de Cádiz, Francisco Piniella, ha nombrado a su director del Gabinete de Comunicación y Marketing, Francisco Perujo, Comisionado de la UCA para la elaboración del expediente que deberá llegar hasta la Unesco, organismo internacional que otorga la designación. Aula y Cátedra se dirigieron a Perujo hace un mes para que les ayudase a redactar el expediente y preparar la documentación adicional, sabedores de su experiencia en estas lides. No en vano, Perujo fue clave en la elaboración del expediente con el que el flamenco consiguió ser declarado Patrimonio de la Humanidad el 16 de noviembre de 2010, siendo él por entonces director de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco.

Perujo considera “muy importante” el respaldo institucional de la UCA, que movilizará sus recursos “al servicio de la sociedad, y en este caso al servicio del Carnaval y de la ciudad”. Ya trabaja en un proyecto que le apasiona “después de que la experiencia con el flamenco fuese única en mi vida. Y si puedo aportar mi experiencia al Carnaval, sin problemas”. Sin compensación material para Perujo, pero con los recursos de la UCA para la causa. “La compensación será que Cádiz y el Carnaval consigan el logro”, admite.

La maquinaria se ha puesto en marcha a tope, en un “excelente clima de colaboración” con la Cátedra y el Aula. “El trabajo en equipo es importante. Parto con ventaja puesto que buena parte del trabajo ya estaba hecho”, destaca alabando la labor de la Cátedra y el Aula. Después de que el Aula se hubiera reunido varias veces en Sevilla con técnicos de Patrimonio de la Consejería de Cultura, el expediente final que debe llegar a la Unesco estaba bastante avanzado. Faltaba rematar la documentación. Y en ello están.

El también profesor en la Facultad de Ciencias Sociales y Comunicación (Jerez) y coordinador del Máster en Investigación y Análisis del Flamenco, el primer posgrado oficial universitario del mundo centrado en el flamenco, que arrancó en el 2018, destaca que “estamos cerrando el expediente y la documentación obligatoria (fotos más videos) que debe acompañar al expediente”. Para ello es necesario “beber de dos fuentes de conocimiento: los que saben de catalogación del patrimonio y los que saben de Carnaval. Para unir continente y contenido”. Siempre en coordinación con Antonio Montiel y Felipe Barbosa, del Aula, y Alberto Ramos Santana, de la Cátedra, con los que Perujo mantiene reuniones periódicas.

Francisco Perujo, director de Comunicación y Marketing de la Universidad de Cádiz. Francisco Perujo, director de Comunicación y Marketing de la Universidad de Cádiz.

Francisco Perujo, director de Comunicación y Marketing de la Universidad de Cádiz. / Pascual

Perujo ofrece algunas claves para seducir a la Unesco. “No consiste en contar la historia del Carnaval y la documentación de apoyo debe estar actualizada para demostrar que es un elemento vivo. Hay que mirar a la Unesco, observar con detalle qué pide. No es un expediente mostrativo, sino demostrativo”, explica. Un expediente que debe ser “sólido, firme, preciso, concluyente, sin aristas, respetando las indicaciones de la Unesco”. La documentación “debe ser actual, eso es importante. Videos y fotos deben entrar por los ojos”. “Y con un relato coherente en todo el material que se aporte. Riguroso en el expediente e impactante en la documentación adicional”, añade. Onda Cádiz va a colaborar con sus archivos y también se ha ofrecido Canal Sur. Como quiera que el expediente y las locución de los videos, que se encargará a una empresa profesional, deben presentarse en tres idiomas (español como lengua madre de la procedencia de la candidatura, inglés y francés), se realizarán las traducciones desde la propia UCA. El expediente contaría con entre 20 y 30 páginas. Luego llevaría la documentación adicional, que es obligatoria, y la optativa, a elección de cada candidatura.

A juicio de Perujo es necesario “hablar a la Unesco en su idioma y mostrarle una fiesta integradora, igualitaria, abierta a todo el mundo y en libertad. Tenemos que demostrarle que es una fiesta que está muy viva”. Sin el Carnaval de la calle difícilmente se conseguiría el nombramiento. “Solo con el Concurso de Agrupaciones, a pesar de su dimensión, sería complicado”, aclara.

Dice Perujo que el Carnaval “tiene la ventaja del colorido, la fuerza, el impacto, la participación… y es una fiesta que está en el olimpo de las manifestaciones culturales del mundo”. Un nombramiento como el de la Unesco daría a la fiesta grande de Cádiz “reconocimiento internacional y prestigio". De momento “es el primer Carnaval de España que inicia este procedimiento”. Como la burocracia es además de lenta, imprevisible, nadie se aventura a calcular cuándo podría alcanzarse este objetivo, pero lo que sí es cierto es que la candidatura ya va en serio después de muchos años de trabajo.

Los pasos que hay que dar hasta alcanzar el nombramiento

La candidatura del Carnaval gaditano estará lista para el otoño, que es cuando se reúne la Comisión Nacional de Patrimonio, formada por representantes del Ministerio de Cultura y de las consejerías de Cultura de las comunidades autónomas. Ahí se eligen las propuestas que el Estado español elevará a la Unesco y donde debe defender la del Carnaval la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Una vez que el Gobierno español traslade la candidatura, a través del embajador español en la Unesco, este organismo iniciará un procedimiento interno nunca inferior a un año. El día señalado una comisión de evaluadores visionará un buen número de candidaturas de todo el mundo y luego planteará sus elecciones a la Asamblea de la Unesco, que no suele oponerse a lo que la comisión propone. “Las reglas de juego las pone la Unesco, de ahí que hayamos consultado a técnicos de Patrimonio de la Junta y del Gobierno para tener claro si han cambiado las reglas desde que el flamenco logró el nombramiento”, apunta Perujo.

La candidatura no es más que un expediente que se convierte en una tramitación administrativa ante un organismo internacional. Se trata del formulario ICH-02 para la inscripción en la lista representativa del Patrimonio Cultural de la Humanidad. Según Perujo, la candidatura se juega a tres niveles “en paralelo”. A nivel administrativo, el expediente. A nivel social, con apoyos (miles tiene ya el Aula) “y ahora convendría montar una campaña potente para provocar más adhesiones”. Y a nivel político, con unidad.

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