Cádiz

Una historia novelada

  • Joaquín Leguina ofrece una conferencia en el Casino Gaditano sobre Las Cortes de Cádiz, ilustrando los datos con fragmentos de obras de Pérez Galdós y Pérez Reverte

Joaquín Leguina ha querido formar parte "de la conmemoración de la libertad que estamos llevando a cabo en Cádiz", según anunció ayer Enrique Montiel. Por eso, el que fuera primer presidente de la Comunidad de Madrid estuvo ayer en la ciudad para ofrecer una conferencia en el Casino Gaditano, dentro de los actos programados por el Ayuntamiento para celebrar el mes constitucional de marzo, por el 199 aniversario del texto aprobado en 1812. Las Cortes de Cádiz. Pensamiento político y literatura era el título de la charla.

Leguina manifestó que la carta magna promulgada en 1812 "es una Constitución gaditana", y no sólo porque aquí se celebraron las reuniones de Las Cortes, sino porque "la ciudad le dio un impulso y una vida que quizás si se hubiera desarrollado en otra ciudad hubiera sido diferente".

El conferenciante comenzó leyendo un texto que narraba cómo, inmediatamente después de aprobarse el texto constitucional, Agustín Argüelles salió a la calle y dijo: "Españoles, ya tenéis patria". A través de la vida de este diputado doceañista, Leguina fue desgranando los aspectos más relevantes de todo el proceso constitucional, desde que comenzaron las sesiones el 24 de septiembre de 1810 en la Isla de León y la continuación en el Oratorio de San Felipe Neri de Cádiz a partir del 24 de febrero de 1811, hasta la promulgación. También trató los temas más debatidos. Entre los datos históricos, iba introduciendo citas de la propia Constitución y de algunos literatos, como Benito Pérez Galdós o José Álvarez Junco.

Pero también planteó qué ocurría en las calles de Cádiz mientras se discutía en Las Cortes. Y quiso dar algunas pinceladas que ilustraban aquel ambiente a través de la obra literaria de dos autores que han tratado ese tema: Benito Pérez Galdós y Arturo Pérez Reverte. El primero, en sus Episodios Nacionales, concretamente en el titulado Cádiz, aborda el asunto desde un punto de vista más político que Pérez Reverte en su novela El Asedio. Leguina leyó dos fragmentos de cada libro, que giraban en torno a la calle Ancha, "tan transitada aquellos días", y al debate que suscitó en la ciudad la aprobación del artículo 317 de la Constitución, el de la libertad de imprenta.

Para terminar, quiso resumir el destino de aquellos hombres liberales que idearon la Constitución de 1812 tras la vuelta a España de Fernando VII, tomando como ejemplo a Argüelles, quien fue encarcelado y desterrado. Tras el levantamiento de Riego volvió a la primera línea política por muy poco tiempo. En 1823, se refugió en Gran Bretaña y tras la muerte del rey, retornó a España y reemprendió su carrera política. En 1840 fue designado tutor de Isabel II y murió cuatro años después, siendo, políticamente "un querido recuerdo del pasado". El conferenciante acabó con el dato de que más de 70.000 madrileños acudieron a su entierro.

Tras la charla, la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, obsequió a Joaquín Leguina con un facsímil de la Constitución de 1812.

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