Cádiz

Los expertos respaldan el cierre de los accesos a las galerías subterráneas

  • Aplauden la necesidad de evitar riesgos en estos espacios

  • Investigadores del Subsuelo trabaja en un convenio para poder entrar

Dos jóvenes acceden a través de una galería subterránea que se encuentra en la muralla de la Alameda. Dos jóvenes acceden a través de una galería subterránea que se encuentra en la muralla de la Alameda.

Dos jóvenes acceden a través de una galería subterránea que se encuentra en la muralla de la Alameda. / d.c.

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La imagen del rescate de los 12 niños y el entrenador de fútbol que quedaron atrapados en la cueva Tham Luang, en Tailandia, va a permanecer guardada en la memoria colectiva, sobre todo por el arriesgado trabajo realizado por los socorristas. Esta noticia ha servido de pie, aunque no es el único motivo, al Ayuntamiento de Cádiz para limitar el acceso a las galerías subterráneas y pedir a Costas que cierre las entradas que se encuentran en las murallas. Los colectivos que trabajan en el subsuelo se han mostrado favorables a esta medida, aunque con un diferente grado de apoyo.

La decana del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de Cádiz, Virginia Pinto, se mostró contenta por esta decisión, que parte de una demanda de la entidad que dirige. "Lo llevamos denunciando desde hace años, desde que estaba en el Gobierno Teófila Martínez. Esto es un problema desde hace tiempo y al fin se nos ha escuchado. No sé si tiene algo que ver el tema de Tailandia", aseguró Pinto.

La arqueóloga hizo hincapié en dos aspectos relacionados con las demandas de este colegio: el apartado profesional y el riesgo que supone el subsuelo. Sobre el primer punto, fue bastante explícita al señalar que "en el subsuelo, los que trabajamos con potestad y capacitación somos los arqueólogos, que somos los que estamos capacitados con formación técnica para hacer estos trabajos de investigación". Pinto quiso marcar el territorio al hablar de "los que se denominan investigadores del subsuelo". "Se autodenominan espeleología urbana, algo que tampoco existe, no porque lo digamos nosotros, sino porque le escribimos al Ministerio de Deporte y nos han dicho que esto no existe, que es un invento", resaltó.

Tras recordar que es necesario tener la autorización oportuna "para cualquier tipo de actividad, ya sea de investigación o de trabajo de campo", resaltó el riesgo que existe por acceder a estos espacios al declarar que "está muy presente el tema de lo que ha pasado con los niños en Tailandia. Es de lo más peligroso meterse por algunas de las contraminas y túneles que hay en Cádiz, ya que la marea sube y se quedan tapados por el agua".

Ante esta situación de riesgo, Pinto también apuntó hacia la difusión de los trabajos que se hacen en el subsuelo. "Hay personas que se meten y lo cuelgan en Youtube sin pararse a pensar y eso lo ve cualquiera", manifestó la arqueóloga, que añadió que esto puede influir en los jóvenes que intentan imitar lo que ven en los vídeos. "Es triste y lamentable que un adulto exponga en un medio público este tipo de peligros, incitando a los chiquillos a imitarlos", dijo.

Por su parte, Eugenio Belgrano, de la Asociación de Investigadores e Historiadores del Subsuelo de Cádiz, se mostró de acuerdo con la medida adoptada, aunque consideró que "se ha alertado un poco más de la cuenta" con el anuncio de la petición del cierre de las galerías por parte del Ayuntamiento a Costas, ya que "sólo hay tres abiertas al público". De ellas, dos se encuentran en la zona de la Alameda, mientras que las contraminas que están en las Puertas de Tierra son la tercera.

Belgrano resaltó que las entradas "son muy difíciles de encontrar", por lo que tras hacerse públicas las fotos de menores entrando por una de ellas en la Alameda -la imagen que acompaña a esta información la ofreció hace dos semanas el Ayuntamiento- "se ha desvelado una de las entradas".

En cuanto a la comparación con Tailandia, el espeleólogo señaló que las galerías que se encuentran en Cádiz "son canalizaciones que nada tienen que ver con las cuevas naturales de Tailandia ya que han sido construidas por el hombre". A esto, unió que una actividad como la que él practica "se hace en todas las ciudades del mundo y se lleva desarrollando desde hace miles y miles de años".

Respecto a la solución que se utilice para el cerramiento de estas canalizaciones, apuntó que "se tienen que cerrar siguiendo la normativa vigente, por lo que se deben cerrar con puertas de rejas para ventilar las cavidades, ya que si se pone mampostería, se puede meter humedad en la cavidad y acelerar el proceso de deterioro".

En relación a la limitación del acceso al subsuelo, Belgrano anunció que su entidad está trabajando en un convenio con el Ayuntamiento de Cádiz con el que "vamos a conseguir que se regule bien" la entrada a estos espacios. Un acuerdo que, según el espeleólogo, ya se está estudiando y será similar "al que se está utilizando en Carmona o Mairena del Alcor".

Ante las suspicacias sobre el colectivo que dirige, Belgrano afirmó que en su grupo de trabajo, formado por unas 15 personas, "hay historiadores, arqueólogos, arquitectos, médicos y bomberos". Además, resaltó que en julio de 2016 el Pleno municipal aprobó por unanimidad una moción para continuar con la adecuación y el uso del subsuelo para incluirlo en la oferta turística de la ciudad.

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