Congreso de la Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria

¿Qué diferencia el cáncer de mama de otras enfermedades?

  • El 37 Congreso de la Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria, que se está celebrando estos días en Cádiz, aborda en una mesa redonda la parte social de esta enfermedad

Javier Jaén durante su intervención, con Pilar Moreno y Alejandro Utor al fondo. Javier Jaén durante su intervención, con Pilar Moreno y Alejandro Utor al fondo.

Javier Jaén durante su intervención, con Pilar Moreno y Alejandro Utor al fondo. / Lourdes de Vicente

¿Qué diferencia el cáncer de mama de otras enfermedades? ¿Por qué se habla tanto de ella? ¿Esa trascendencia es beneficiosa? Algunas de estas cuestiones se abordaron ayer en el 37 Congreso de la Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria, dentro de la mesa redonda El cáncer de mama desde otra mirada, en la que se dejaba de un lado el aspecto científico para abordar la parte más social de esta enfermedad.

La mesa redonda estuvo moderada por la responsable de la Unidad de Patología Mamaria del Hospital Puerta del Mar, Pilar Moreno, y el cirujano de la misma Unidad, Alejandro Utor. En ella participaron el director de la Unidad de Atención Integral al Cáncer del hospital gaditano, Javier Jaén; la directora creativa de Cadigrafía, Arantxa Morales de la Fuente; la antropóloga feminista Ana Porroche; la psicóloga, terapeuta y sexóloga Mónica Ortiz y la coordinadora de la Unidad de Patología Mamaria del Hospital San Carlos de Madrid, María Herrera.

Javier Jaén expuso datos sobre la incidencia del cáncer en el mundo y el gasto en esta enfermedad, concluyendo que existe una incidencia más alta en los países desarrollados donde, sin embargo, la mortalidad es menor; también hay una correlación entre el gasto en salud y la supervivencia al cáncer. Asimismo, habló de la desigualdad que existe por la tipología de cáncer, destacando el mayor interés (tanto mediático como político y comercial) que genera el cáncer de mama respecto a otros tipos de cánceres.

Arantxa morales trató el fenómeno del lazo rosa desde el punto de vista publicitario, cuestionando si se trata de un símbolo o un negocio. Contó que la marca de cosméticos Estée Lauder fue la primera en usarlo y a partir de ahí, “empezó un movimiento comercial de apoyo a una causa social jamás visto”, al que se unieron otras firmas que vieron “un filón comercial de productos rosa”. Señaló que gracias al apoyo comercial, se han conseguido muchos avances en investigación y un apoyo social masivo a esta enfermedad, pero avisó de que abusar de este símbolo es peligroso, sobre todo cuando las marcas no lo utilizan de forma real, veraz y fiable. “El lazo rosa necesita muchísimo cuidado en su utilización. Debe hacerse más control y verificar las promesas que las marcas ofrecen al consumidor”, concluyó.

Por su parte, Ana Porroche habló de la importancia de mirar el cáncer de mama desde una perspectiva feminista, “que nos permite entender cómo la experiencia de la enfermedad (incluido el abordaje terapéutico y la práctica investigadora) está influida por factores socioeconómicos”.

Mónica Ortiz abordó los efectos del cáncer de mama en la sexualidad. Dijo que el tratamiento produce unos efectos secundarios que afectan a las relaciones sexuales, igual que los implantes mamarios. En este sentido, señaló la importancia de entender la sexualidad más allá de la genitalidad: “Es sobre todo una experiencia de intimidad compartida, de vinculación, de compartir vulnerabilidad y placeres”, indicó. También transmitió la necesidad de cuestionarse los criterios de belleza y “separar la necesidad de ser bella con ser mujer, porque no todas las mujeres tienen la belleza como prioridad”.

María Herrera habló de la preocupación que tienen las mujeres de padecer cáncer de mama, cuando puede que tengan un riesgo mayor de sufrir otras enfermedades, porque “estamos sobredimensionando el cáncer de mama en los problemas de salud de las mujeres”. Afirmó que se ofrece prevención secundaria (diagnóstico precoz), pero se incide poco en la prevención primaria (factores de riesgo), y se invierten más recursos en tratamiento que en investigación. También resaltó la importancia de hacer un enfoque de género en salud, algo que contribuye a la eficacia, eficiencia y a mejores prácticas profesionales, además de a la equidad.

Pilar Moreno concluyó la mesa redonda llamando la atención sobre el mensaje de lucha que habitualmente se transmite a las pacientes con cáncer de mama: “Es un mensaje erróneo. Se les está trasladando la responsabilidad de su curación y no es verdad. Si recaen, se sentirán mal, se sentirán culpables. Así que ojo con los mensajes. No nos perdamos en el bosque rosa”.

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