Cádiz

Sindicatos denuncian el deterioro de la calidad de la comida del Hospital Puerta del Mar

  • Aseguran que desde que empezaron las obras de la cocina y un catering externo se encarga de preparar la comida, con frecuencia se entrega fría a los pacientes y en algunos casos resulta incomestible

Entrada principal del Hospital Puerta del Mar. Entrada principal del Hospital Puerta del Mar.

Entrada principal del Hospital Puerta del Mar. / Fito Carreto

Las secciones sindicales de Autonomía Obrera y CGT del Hospital Puerta del Mar denuncian que desde que un catering externo se ha hecho cargo de la mayor parte de las comidas de los pacientes, debido a las obras que se están realizando en la cocina del centro, ha decrecido considerablemente la calidad de las comidas.

Estos sindicatos explican en una nota de prensa que mientras dure la obra de modificación y renovación parcial del Servicio de Cocina (que conllevará el cierre total de sus instalaciones entre tres y cuatro meses), "la preparación de la gran mayoría de las comidas de los pacientes corre a cargo de un catering externo contratado expresamente por el hospital, que diariamente nos trae las comidas en camiones para su reserva en cámaras de frío durante 24 horas; al día siguiente, nuestro personal de cocina regenera las comidas mediante calor, prepara las bandejas en una única cinta de emplatado (en lugar de las dos que siempre hemos tenido en el servicio) y, posteriormente, distribuye, recoge y limpia las bandejas de comida de los pacientes".

Afirman que cuando apenas llevan poco más de una semana sirviendo las comidas elaboradas por el catering privado y preparando las bandejas en una sola cinta de emplatado, "los problemas de ejecución y las quejas constantes de pacientes y familiares no dejan de crecer días tras días".

En este sentido, detallan que "la calidad de las comidas que se sirven a los pacientes ha decrecido de forma brutal. Además, y en numerosísimas ocasiones, las comidas (que se mantienen elaboradas y en nevera desde el día anterior) no han sido adecuadamente regeneradas y han subido frías a las plantas. Asimismo, numerosos productos pierden textura y resultan incomestibles al día siguiente tras el proceso de enfriamiento y regeneración, como sucede, por ejemplo, con las guarniciones de patatas fritas o arroz (elaborados íntegramente desde el día anterior) o como ocurre con la tortilla de patatas, que se desmenuzaba directamente tras recalentarla en horno ("regeneración") e intentar emplatarla".

Sobre los productos que se sirven con las meriendas (que son preparadas por el hospital), aseguran que "se han modificado completamente, de forma que ya no se le facilita a los enfermos un café suave, un descafeinado o una leche caliente con galletas o una pequeña pieza de pan, sino productos fríos preelaborados (tetrabriks de zumo o batido) y una fruta, contenido todo en una bolsa de papel como si estuviéramos en un burguer".

Autonomía Obrera y CGT llaman también la atención sobre el hecho de que el uso exclusivo de una sola cinta de emplatado ha duplicado el tiempo que se precisa para preparar las bandejas: "Si antes de la obra, un almuerzo, por ejemplo, se emplataba con dos cintas en una hora y cuarto, ahora con una se precisan dos horas y media, lo que ha obligado a adelantar la hora de comienzo del emplatado de cada comida y a retrasar su hora de finalización; como resultado inevitable de ese cambio, los primeros servicios de cada comida suben a planta una hora antes de lo habitual y los últimos una hora después, lo que provoca, a su vez, no solo indebidas alteraciones de los horarios de ingesta habituales de los pacientes, sino también importantes problemas asistenciales con la dispensación de tratamientos (por ejemplo la insulina) o la realización de pruebas diagnósticas a los pacientes ingresados", argumentan.

Así, insisten en que "el resultado de todo ello ha sido un deterioro gravísimo de la calidad del servicio de alimentación que se presta, tanto en materia de producto servido, como de condiciones generales de su reparto y presentación. Deterioro que ha dado lugar, a su vez, a un notable grado de malestar entre los usuarios -aseguran que han presentado ya numerosas reclamaciones a este respecto-, así como a un incremento brutal de los deshechos de comidas, ya que decenas y decenas de bandejas retornan sin consumir por los pacientes y se tiran íntegramente a la basura".

Desde las Secciones Sindicales de Autonomía Obrera y CGT responsabilizan de todos estos graves problemas que está generando la obra de cocina "al equipo directivo del hospital y, de forma muy especial, a la dirección de Servicios Generales y a todo el equipo de irresponsables que tiene a su servicio". Aseguran que había otras opciones, antes de recurrir a un catering externo, pero la dirección del hospital no ha aceptado ninguna de las alternativas que se le ha presentado.

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