Movilidad en Cádiz El desconcierto del Paseo Marítimo

  • Los vecinos siguen padeciendo los problemas de la semipeatonalización del tramo entre Ingeniero La Cierva y Cortadura. “Vivimos peor que antes”, aseguran

Imagen del Paseo Marítimo. Imagen del Paseo Marítimo.

Imagen del Paseo Marítimo. / Joaquín Hernández

Todo cambio tiene que asentarse. ¿Pero la nueva configuración urbana del Paseo Marítimo y los cambios que ha experimentado en materia de Movilidad es cuestión de tiempo o es un problema permanente? El verano avanza, el estreno de la semipeatonalización del tramo entre Ingeniero La Cierva y Cortadura queda cada vez más lejos; pero los vecinos de esa zona de la ciudad siguen padeciendo a diario los problemas del cambio del Paseo Marítimo. “Tenemos un descontento tremendo, hemos perdido calidad de vida, y estamos asumiendo un peaje enorme por vivir aquí”, explica un portavoz del movimiento vecinal que se está originando a raíz de la peatonalización de esta zona de la ciudad.

Hablar con los vecinos de la zona sobre el Paseo Marítimo es asistir a una relación interminable de problemas e incertidumbres que vienen padeciendo –aseguran– desde que acabó la primera fase de las obras el pasado 1 de julio. Y transcurrido más de un mes, la situación no mejora. “Estamos instalados en el desconcierto”, lamenta uno de ellos.

Uno de los problemas de los que se quejan los vecinos es el continuo cambio de indicaciones y de señales que dicen padecer prácticamente a diario. El último ejemplo, de hecho, lo tienen en la calle Virgen de las Angustias, donde esta pasada semana han retirado una señal que permitía el estacionamiento de motos en un tramo. “Hasta quince señales de tráfico hay en esa calle. Y eso significa que no saben muy bien qué instrucciones dar a los conductores, porque hablamos de una calle que va de la Avenida al Paseo, y de un sólo carril”, apunta uno de los representantes vecinales.

También señalan la falta de seguridad en el Paseo, alertando de que muy pocos conductores –patinetes incluidos– respetan el límite de velocidad de 10 kilómetros por hora y de la mezcolanza de coches, bicicletas y peatones por la misma plataforma “sin que nadie tenga bien claro por dónde deben ir unos y otros”. “Antes estaba todo más definido: el peatón tenía su acera y el coche su calzada, y no había problemas. Ahora han provocado un conflicto que pone en peligro al peatón frente a los vehículos y a la bicicleta frente al coche, por ejemplo”, explican estos vecinos.

También se quejan de la oscuridad que se ha apoderado de este tramo del Paseo; cuestión que de hecho han denunciado los partidos de la oposición sin que hasta la fecha se haya solucionado el problema, parece.

Otro problema en el día a día de estos vecinos tiene que ver con los que tienen un coche en propiedad y una plaza de garaje que necesita del Paseo Marítimo para llegar o para salir. “Nos han dado una tarjeta personalizada, que incluye el número de matrícula y nuestro nombre y apellidos que dicen que tenemos que llevar visible para confirmar que circulamos con permiso por el Paseo Marítimo. ¿Respeta eso la ley de Protección de Datos?”, se pregunta un vecino. Además de esto, indican que este sistema de control impide el libre uso de la plaza de garaje que cada uno tiene en propiedad. “No puedo decirle a un amigo o familiar que venga a Cádiz y aparque en mi plaza porque lo pueden multar al circular por el Paseo sin la correspondiente tarjeta”, señalan.

Al hilo de esto, se quejan también de incomodidades en cuestiones tan sencillas y habituales “como la de venir de hacer las compras y dejar el coche abajo de casa para subir las cosas, que venga algún familiar que tiene problemas de movilidad o que está mayor y haya que acercarlo en coche hasta la puerta, pedir un taxi,...”. Cosas que, en teoría, ya no pueden hacer.

Y siguiendo con este asunto, señalan también la sangría del aparcamiento, para la que aseguran no encontrar solución en zonas cercanas a sus casas. “Nos están obligando a buscar plazas de garaje a aquellos vecinos que no tenían. Y los precios ya se están encareciendo”, trasladan.

Otro problema que han sumado a sus vida los vecinos del Paseo es el de la basura. Eliminado el servicio de recogida en el propio Paseo Marítimo y en las calles adyacentes, todos los bloques de viviendas se ven obligados a depositar la basura en la Avenida. Y además del trayecto que cada noche tienen que hacer los vecinos, el problema que ha derivado, explican, “es que los contenedores de la Avenida no son suficientes para toda la basura que se acumula, ya que además de las de nuestras casas se depositan allí la de los negocios de hostelería, lo que provoca que a diario haya cantidad de basura alrededor de los contenedores. No han tenido esa previsión”, denuncian.

“Vivimos mucho peor que antes. No se ha pensado en absoluto en el vecino, no ha habido comunicación con nosotros”, lamentan los vecinos, que denuncian el “método ensayo–error que el Ayuntamiento está llevando a cabo en el Paseo Marítimo” y que –aseguran– les sigue afectando día a día desde aquel cada vez más lejano 1 de julio en que el Paseo estrenó semipeatonalización entre Ingeniero La Cierva y Cortadura.

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