El denunciante del alumbrado tuvo un despido disciplinario

Perdió en los juzgados la demanda contra Imesapi y la petición de subrogación a la UTE

P-M.d. / M.m.a. Cádiz

14 de marzo 2014 - 01:00

La presuntas irregularidades en la concesión del concurso del mantenimiento del alumbrado público que se viene investigando en el Juzgado de Instrucción número 2 de Cádiz, que tiene imputado entre otras personas al ex director de esta concejalía, Germán Molina, ha tenido asuntos relacionados anteriormente en la Justicia.

Así, el denunciante del caso, Juan López Gallardo, que también se encuentra imputado en la causa y fue el autor de numerosas horas de grabaciones a concejales y técnicos municipales, tuvo dos fallos en contra cuando reclamó por su despido disciplinario en la empresa Imesapi y también cuando pidió a Monelec-Electromur que fuera subrogado.

López Gallardo fue despedido de Imesapi por lo que consideraba la empresa "un gravísimo incumplimiento de sus obligaciones laborales y que han provocado la total falta de confianza de la empresa hacia su desempeño profesional".

Esto se produjo, según lo que aparecía en la carta de despido, cuando el que fuera gerente de Imesapi reclamó el 30 de junio de 2010 una factura por valor de 17.822,13 euros correspondiente a los trabajos de limpieza de los accesos y retirada de agua y arena acumulada en las playas de Cádiz.

El Ayuntamiento se opuso al pago de la factura por no haberse realizado los trabajos y afirmó que le fue devuelta en mano a López Gallard. De esto no informó a la empresa y eso dio origen a que Imesapi presentara un recurso contencioso-administrativo contra el Ayuntamiento. En su contestación a la demanda dijo que Imesapi o en este caso López Gallardo, no formuló reclamación alguna.

En el despido se decía que esto había causado daños a la empresa, tanto en lo que se refería a los costes económicos como los judiciales. Esto, a juicio de la empresa, eran "hechos constitutivos de una faltas laborales de carácter muy grave".

En la sentencia se desestimó la demanda de López Gallardo y se declaró que el despido era procedente. Esta sentencia se publicó a finales de junio de 2011.

Posteriormente, el ex gerente de Imesapi volvió a ira los juzgados, en esta ocasión contra la empresa que sustituyó a Imesapi en el mantenimiento del alumbrado público, la UTE Monelec-Electromur.

López Gallardo aseguraba que todos los empleados de Imesapi fueron subrogados por la nueva concesionaria menos otro trabajador y él y consideraba que debería serlo.

La empresa alegó que en su momento no quiso subrogarse y que mantenía un contrato indefinido con la empresa, aunque poco después fue despedido.

El Juzgado de lo Social también desestimó su petición. Entre medias se puso la denuncia por las presuntas irregularidades en el concurso.

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