Navidades 2020

"Estoy muy contento de poder ser Rey Gaspar de Cádiz en representación de todos mis compañeros"

  • El enfermero de la planta de infecciosos Pedro Delgado Rodríguez ha sido designado por la junta de personal del centro para encarnar al monarca de Oriente

  • En la primera ola se contagió de coronavirus y tuvo que ser ingresado durante nueve días. "El virus me tumbó en un día. No te puedes confiar", advierte

Pedro Delgado, posando ayer en la planta octava del Puerta del Mar. Pedro Delgado, posando ayer en la planta octava del Puerta del Mar.

Pedro Delgado, posando ayer en la planta octava del Puerta del Mar. / D.C.

El tiempo no mata al niño que todos llevamos dentro. Quizá por eso Picasso decía que ser joven es una actitud. Igual de eso se trata, de mantener la ilusión para que ese niño que fuimos siga viviendo tras nuestros ojos. Así, con la ilusión de un jovencito, recibió este miércoles Pedro Delgado Rodríguez la noticia de que encarnará el próximo 5 de enero al Rey Gaspar en representación de todos los sanitarios de la ciudad. Su designación fue acordada por la junta de personal del Puerta del Mar y el propio gerente del centro, Sebastián Quintero, se lo comunicó. “Estoy muy contento. No me lo creo todavía, la verdad sea dicha. Esto es un orgullo tremendo, poder representar a mis compañeros en un día tan especial”, decía Pedro a este medio nada más quitarse la bata verde con la que acaba de atender a pacientes covid en la planta octava del centro gaditano, donde ha vivido los momentos más duros de la pandemia. Y lo que le queda.

Pedro, de 51 años, se contagió durante la primera ola y lo pasó mal. Muy mal. Hasta el punto de tener que ser ingresado en la misma planta en la que trabaja durante nueve días. “Yo pensé que estaba fuerte y fíjate. Hago deporte, juego al pádel, paseo un par de horas al día cada vez que puedo. Pero me tumbó. Zas”, dice Pedro. Recuerda que el primer día parecía apenas una gripe. “Me dolía la cabeza, el cuerpo. Se lo dije a mi mujer, que es enfermera en neumología, y me dijo que seguro que me había contagiado. Me aislé. Estaba como si me hubieran dado una paliza. Así me llevé cuatro días, pero al quinto me preparé para ir a hacerme la PCR al hospital y ahí me di cuenta de lo mal que estaba. Me levanté y no podía dar un paso. Me faltaba el aire. Hasta el punto que pensé que podía tener un trombo en el pulmón. Cuando llegué se confirmó el positivo y lo mal que estaba. Así que subí a mi planta pero esta vez para ser yo el paciente. Mis compañeros me trataron como un rey. Antonio hasta quería bañarme, jajaja. Pero no lo dejé”.

El próximo monarca de Oriente bromea pero reconoce que no se puede confiar uno. “La sensación es terrible. Que la gente lo sepa. En la planta octava muere gente, no sólo en la UCI. Llega gente mal, intentas levantarlo pero no lo consigues ni con una máquina especial que tenemos ahora para insuflar oxígeno a presión. También los pronamos (colocarlo en cúbito prono, es decir, bocabajo), algunos reaccionan mejor, pero con otros no hay forma. Nada más llegar sabes el paciente que va a reaccionar bien y el que puede tener un desenlace fatal”, reconoce.

"Mi mujer, mi madre, mis dos hijos... todos están como locos con la noticia. A mí me hace muchísima ilusión"

Pedro afirma que ahora mismo la planta octava es “la más segura del hospital” porque no hay familiares entrando y saliendo de las habitaciones. “Es verdad que se pasa mal porque tienes que afrontar la enfermedad sin tu familia, pero es lo más seguro. Es un virus que te tumba en horas. Y si eres mayor o tienes patologías previas pues hay más peligro, claro”.

Pedro está casado y tiene dos hijos: Álvaro, de 14 años, y Ángel, de 12. “Están como locos con la noticia, como mi madre o mi mujer. Ha sido un día muy feliz. Mis compañeros se han alegrado muchísimo por mí. Cuando me reincorporé tras la enfermedad habían cogido unas sábanas para hacerme un mural dándome la bienvenida. Son muy buena gente y unos grandísimos profesionales”, afirma.

Sobre las navidades, reconoce que si finalmente hay carroza van a tener que agrandarla “para poder subir a todos los amigos y compañeros que me han pedido que les haga un sitio. Lo de ser Rey Mago ha sido algo que siempre me ha encantado desde pequeño. Incluso estos años los miraba y me decía, qué suerte, poder vivir eso. Y ahora voy a encargar yo a Gaspar. Como gaditano para mí esto es algo muy especial. Ser Rey Mago de tu ciudad. Ya digo que estoy aún que no me lo creo”.

Lo que no sabe Pedro aún es cómo se podrán desarrollar todos los actos habituales de Sus Majestades de Oriente en Cádiz. Aunque todavía no se ha cerrado el programa, una de las opciones que baraja la Concejalía de Fiestas del Ayuntamiento es organizar un circuito cerrado de carrozas en diferentes puntos de la ciudad con la presencia de los Reyes Magos, la Estrella de Oriente y el Cartero Real, cumpliendo todas las medidas del protocolo anti Covid-19. “A ver cómo estamos en esas fechas. La situación es complicada porque no se puede ir de visitas al hospital o a una residencia de ancianos... No sé que tipo de actos programarán pero yo estoy dispuesto a lo que me digan”, comentó para finalizar.

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