La clínica Vitaldent de Cádiz confía en su continuidad
La sede de la capital gaditana depende de los servicios centrales Los franquiciados de la provincia llaman a la tranquilidad
Tras el anuncio, a primera hora de la mañana de ayer, de la detención de la cúpula de Vitaldent por blanqueo de capitales, falsedad, estafa y delitos contra la Hacienda Pública, muchos pacientes de la clínica gaditana estaban preocupados por la continuidad de sus tratamientos y se acercaron a la sede a preguntar. Pero allí, algunos de los trabajadores se enteraron de lo que había ocurrido por esos clientes.
"No sabemos nada, no tenemos internet ni teléfono", comentaba a media mañana una de las trabajadoras, quien explicaba que la clínica de Cádiz, situada en el número 2 de la avenida de Andalucía, no es una franquicia sino que depende de los servicios centrales.
"No se va a clausurar ninguna clínica y los pacientes no se van a ver afectados", comentaba otro de los trabajadores, haciendo referencia a una información hecha pública por fuentes de la investigación. Añadía que no podían atender a los medios de comunicación y que "desde Madrid darán más información".
Por su parte, la clínica Vitaldent de Puerto Real se vio desbordada en la mañana de ayer por un aluvión de pacientes tras conocerse la detención de la cúpula de la empresa. Todos y cada uno de ellos querían conocer si la clínica iba a continuar funcionando y sus tratamientos seguirán adelante, o por el contrario se enfrentaban a una situación similar a la de los pacientes de Funnydent, empresa que cerró hace unas semanas dejando a todos los pacientes colgados.
Antes de poder dar una respuesta, los propios trabajadores tuvieron que asimilar la noticia, ya que todos se enteraron ayer mismo a través de los medios de comunicación. La primera sorpresa que se llevaron fue que no podían acceder a los ordenadores de la clínica, ya que estos están controlados desde la central de Vitaldent en Madrid y habían dejado de funcionar tras ser intervenidos por las Fuerzas de Seguridad en el marco de la operación Topolino.
Otro problema con el que se encontraron, además de no poder acceder a la base de datos de sus clientes, es que el teléfono tampoco funcionaba y quienes llamaban recibían el mensaje de que el número no existía, lo que aumentó aún más el temor de todos ellos. Los empleados se pasaron ayer toda la mañana recuperando a mano y con el teléfono personal del gerente de la clínica todos los datos de sus clientes.
En el caso de la clínica puertorrealeña se funciona como franquicia. Es decir, como una clínica privada e independiente que paga un canon a Vitaldent. Por ello aseguraban que todos los tratamientos seguirán adelante sin problemas y lanzaban un mensaje de tranquilidad a los pacientes.
El propietario de la clínica ya se ha puesto en contacto con otros franquiciados del mismo grupo para saber cómo se va a actuar ante una situación tan delicada para sus negocios.
Este periódico intentó ponerse en contacto con otras clínicas Vitaldent de la Bahía y fue imposible. Sólo pudimos hablar con la de San Fernando, recibiendo como única contestación: "No podemos decir nada".
El propietario de una de las clínicas dentales que usan la marca Vitaldent en la provincia sí accedió a hablar. "Nos sacan el tuétano. Ellos -por la cúpula en Madrid- se hacían de oro mientras nosotros no sacábamos casi beneficios", explicaba el franquiciado. "Nos hacían pagar el triple del valor de los productos clínicos que utilizábamos, porque por contrato estábamos obligados a que ellos fueran nuestros proveedores. Llevamos años denunciando esta situación". Asimismo, señaló: "Los franquiciados somos los únicos afectados, pero de manera alguna nuestros clientes. Sí pueden tener problemas aquellos clientes de las clínicas que dependen directamente de la central, pero los que somos franquiciados podemos funcionar por nuestra cuenta. La situación está en calma, pero en unas horas hemos perdido a dos clientes que iban a financiar sus tratamientos con nosotros. Es injusto. Ojalá pudiéramos cambiar ya mismo la marca, pero el contrato de la franquicia no se puede rescindir más que por una orden judicial. Hay que esperar".
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