Un camino duro pero gratificante

El IES La Caleta cumple 25 años de su fundación. Comenzó su andadura en Valcárcel, pero en el año 2000 se trasladó al antiguo colegio de Capuchinos

Maribel Gutiérrez Cádiz

23 de noviembre 2015 - 07:14

Siempre hay motivos para celebrar un aniversario, pero aún más si el camino recorrido hasta acercarse a la meta ha estado lleno de obstáculos. Y aunque la andadura pueda definirse como complicada, no ha estado exenta de pequeños triunfos e incluso de grandes victorias por las que ha valido la pena realizar el esfuerzo.

En esa carrera de fondo del IES La Caleta han estado presentes desde sus inicios Francisco Traverso, profesor de Historia y Economía y Eduardo Fierro, profesor de Inglés. Pilar Cotorruelo, la actual directora, llegó solo unos años más tarde de su fundación, recogida por el BOJA el 30 de octubre de 1990.

Eduardo recuerda que "antes de convertirnos en instituto como tal, éramos una extensión del IES Santa María del Rosario". Con la progresiva implantación de los tres cursos de BUP y el COU, el centro se convirtió en independiente con parte del profesorado del Rosario. Francisco comenta que "nos anunciaron que había un exceso de plantilla y que se iba a proceder a crear la plantilla orgánica del instituto La Caleta".

Una vez conformado el organigrama comenzó la andadura en Valcárcel. "No te voy a decir que la llegada fue conflictiva, pero sí es verdad que al estar en un edificio compartido con otros centros de Diputación, la coordinación era complicada. Pasamos de un lugar en el que tú, entre comillas, eres el dueño, a otro en el que estabas como de alquilado".

Pilar explica que en el mismo espacio convivían "un colegio de Primaria, el instituto Valcárcel y el nuestro. Teníamos que ponernos de acuerdo para utilizar la biblioteca, las pistas, los recreos", "incluso para pagar la luz y la limpieza", añade Francisco.

Todo, en un espacio limitado de dos plantas que se iba quedando pequeño a medida que el instituto crecía, y que no dejaba de dar muestras de su antigüedad. "Dependíamos de Diputación para realizar cualquier mejora. Podíamos estar con una ventana rota un mes y medio", apunta Eduardo. Pilar apostilla que "llegamos a tener pasillos con puntales y aulas con muchísimos defectos de obra".

En el curso 97/98 la Junta y Diputación decidieron unir todos los centros en el IES La Caleta y de repente se creó un instituto "con más de 1.000 alumnos y más de 100 profesores en el que se impartían las enseñanzas antiguas con la nueva Logse... Fue un año caótico", rememora Pilar.

El experimento no funcionó y "al año siguiente volvimos a ser un instituto de 400 alumnos", sostiene Eduardo. Las anteriores dificultades y esta deriva con la que no se alcanzaba una identidad propia, llevaron a la plantilla a solicitar su traslado a otro edificio.

La buena nueva llegó en el año 2000 con la marcha al antiguo colegio de Capuchinos. "Se hizo una obra para adaptarlo a instituto de Secundaria y a pesar de las deficiencias, como la falta de patios, estamos muy satisfechos por tener nuestro propio espacio", afirma Francisco.

Gracias a esta mudanza, el instituto comenzó a lograr su propia personalidad. "Valcárcel por historia, por número de enseñanzas, por dónde estaba, por el arraigo en el barrio... se tragaba todo y no éramos conocidos. Es más, antiguos alumnos dicen que estudiaron en Valcárcel, no en el IES La Caleta", señala Eduardo.

Desde entonces, el centro no ha dejado de crecer y sus profesores se muestran orgullosos de tener "un 40% menos de conflictividad con respecto a otros institutos de Andalucía de un nivel socio económico y cultural parecidos al nuestro", dice Francisco; de haber sido pioneros en la puesta en marcha de la Escuela Espacio de Paz, de haber conseguido una Medalla de la Junta en el Día de Andalucía o de ser merecedores del Premio a las Buenas Prácticas de Convivencia del Ministerio de Educación y Ciencia.

Eduardo destaca los buenos resultados obtenidos por los alumnos en la prueba de Selectividad. "Durante ocho años seguidos el 100% de los estudiantes ha aprobado en junio, nueve en toda la historia del centro. Y el 100% en septiembre dos años consecutivos".

El IES La Caleta tiene grupos de diversificación, que son jóvenes que "quieren estudiar pero no pueden", como los define Francisco, a los que se ofrece un programa curricular diferente dividido por ámbitos. Eduardo explica que de 15 alumnos de diversificación de 4º de ESO, "sacamos titulados cada año a 10 que empiezan una FP básica o un ciclo formativo".

Pilar resalta que estos y otros retos conseguidos han sido gracias "al mérito del grupo de personas que forman parte de la comunidad educativa: AMPA, PAS, profesorado, familias, alumnos... Es un trabajo común en el que estamos muy involucrados"

Todos están de acuerdo en que el trato con el alumno es fundamental. Francisco subraya que "son muy buenas personas, unos niños muy lindos, educados y cariñosos. Deben llevarse, además de la formación, el cariño. Nos hemos hecho especialistas en recuperar personas", concluye el profesor.

stats