Cádiz

"La calidad educativa no la da la tecnología sino los profesores"

  • La crisis afecta a todos los sectores y la enseñanza no queda exenta de los reajustes económicos de las administraciones, pero ¿se está recortando adecuadamente?

Ana, Diego, Victoria, David y Luis son profesores en el IES Columela. Llevan muchos años en la docencia y han tenido que adaptarse a un ritmo social acelerado que conlleva cambios tecnológicos, de formación en sus materias, de atención a la diversidad y ahora, además, a unos posibles ajustes económicos que les afectarían directamente. Con la situación por la que están pasando los docentes en muchas comunidades autónomas con los recortes en educación como telón de fondo, reconocen que Andalucía se mantiene al margen aunque no saben muy bien por cuánto tiempo. Estos cinco profesores esperan con inquietud, sin saber muy bien por dónde irán los tiros; entretanto, piensan que lo más acertado sería apostar por el factor humano prioritariamente, que hay otros gastos que pueden evitarse sin tener que sacrificar puestos de trabajo.

Llegan los primeros cafés mientras todos se reparten alrededor de las pequeñas mesas de la cafetería del instituto gaditano, donde aprovechan la media hora del recreo para desayunar cada mañana. "Debido al tema de la crisis, sí que se están produciendo una serie de recortes en el plano educativo, pero aquí en Andalucía parece ser que de momento no se está dando de la misma forma que en otras comunidades". Todos parecen estar de acuerdo con las palabras de Luis, el profesor de religión. Diego, sociólogo encargado de las clases de filosofía, continúa la conversación: "En el marco económico, está claro que Andalucía no está cumpliendo con el déficit que se le va a imponer a la comunidad autónoma, entonces va a recortar claramente. Estoy convencido de que van a llegar los recortes esté un partido u otro, el problema es a qué factor van a afectar más, -en este punto, Luis respalda con gestos y palabras el discurso de su compañero- ese sería el problema serio y tendríamos que posicionarnos los profesionales y los que vemos la importancia de la educación para que este país funcione; España lo único que necesita y lo que le hace falta, por lo menos en Andalucía y sobre todo en Cádiz, es una calidad mucho más elevada de la educación en todos los niveles, tanto la general como la de formación profesional. Es algo fundamental". Se miran conformes, como si esas palabras, a pesar de haber salido de los labios de uno de ellos, hablaran por todos. Luis toma su taza, da un sorbo al café con leche que aún sigue caliente y retoma la voz: "Se habla de recortes y vemos que hay otros sectores que podrían tocarse pero no se tocan. Por ejemplo, se está implantando la pizarra digital y quizá no es el momento para gastar un millón de las antiguas pesetas en cada pizarra, sino en gastar ese dinero en que las sustituciones se cubran bien o que haya una ratio de alumnos adecuada ¿por qué? pues porque se pueden utilizar los medios tradicionales, con los que se lleva enseñando muchos años y han funcionado bien siempre".

Los partidos

En este momento llegan las tostadas y se pierden en una mesa que se desvía entre ideales políticos y presuntas culpas tanto a un lado como al otro. Que si "la función pública se desentiende", que si "se cumplen papeles al servicio del partido gobernante", que si "hay puestos en despachos prescindibles"… Mientras esto ocurre en la parte derecha de la mesa, a mi izquierda Ana, profesora de inglés, intenta reconducir el asunto a tratar: "¿Habéis oído las declaraciones de Ana Mato de que en Andalucía están los chiquillos en las escuelas por los suelos? Es decir, que se presupone que no hay ni siquiera el material elemental que tiene que haber en una clase como son los pupitres, según esta señora. Me parece injusto, completamente malintencionado y simplemente es para, si de alguna manera el PSOE ha querido utilizar la educación y gastar más en ella que en otras cosas, tirar por tierra ahora, que están en periodo electoral, lo que se ha hecho por la educación. Incluso poniéndonos ya, no a nivel del resto de España, sino a niveles totalmente tercermundistas; cómo es posible que diga tranquilamente que en Andalucía ni siquiera tienen los alumnos asientos y que cómo van a rendir -sus ojos azules están completamente abiertos mientras dice esto- ¿Qué están haciendo recortes hasta el punto de que estén los niños sin pupitre? Venga, ¡por favor!". Victoria, que imparte lengua y literatura afirma que "las reducciones se van a notar, pero por ahora, en educación, no las hay". Es difícil estar pendiente a todos los bandos, pero desde el otro lado la voz de David, el profe de matemáticas, se hace un hueco entre las opiniones del resto: "A la hora de recortar es mucho más lógico hacerlo en medios y tecnologías que en número de profesores. Yo tengo este año un grupo de refuerzo de matemáticas con cuatro alumnos y es absolutamente productivo. El tema de las pizarras lo veo interesante, pero también me voy a esa reflexión de que si un profesor transmite, lo hace con pizarra y sin ella, y el que no transmite ya puede tener lo que sea. Por lo tanto, lo prioritario es que haya una ratio baja de alumnos, no que haya muchos medios tecnológicos".

"Claro, es que la inversión debería hacerse en profesorado, porque ni siquiera las aulas están preparadas para acoger a tantos alumnos…", apunta Ana. Luis, el de religión, vuelve a la historia: "Fíjate, la iniciativa del notebook gratis que en muchos centros no tiene apenas utilidad; supone un gasto enorme. A lo mejor, poniendo más profesores retirarían personas del paro y la educación tendría más calidad. Creo que la calidad educativa no es presumir de tecnología sino de quienes enseñan; hay que tratar de promocionar a las personas y eso no se consigue con tanto adelanto material".

Veteranos

Llegados a este punto, las tazas están casi vacías, la cafetería empieza a quedarse desierta porque los alumnos van camino de las aulas, y los profesores apuran el último sorbo antes de volver al trabajo. Pero todavía queda tiempo para alguna idea más: "hay que apuntar un dato sociológico importantísimo y es que, la mayoría del profesorado de secundaria en Andalucía es de una media de edad alta; somos los mismos profesores que ya dábamos clase hace 30 años, una media muy elevada. Y seguimos haciendo lo mismo, solamente que tenemos más experiencia y tenemos más medios, ¿qué es lo que influye en el fracaso escolar? -es Diego quien habla y el resto escucha atentamente y asiente con gestos- . Si vas mezclando todas las variables, yo lo veo bastante claro: el contexto social influye muchísimo, la desestructuración familiar es nueva, la valoración de la enseñanza es nueva, la desvaloración del esfuerzo es nueva… no ocurría hace 25 años, y estas cosas están haciendo cambiar mucho todo el contexto socioeconómico. Entonces, el fracaso escolar no sólo hay que volcarlo en el tema de recortes de los medios, pero el personal humano, que es el que trabaja y es el activo fuerte de la educación, todavía tiene más experiencia, más tablas, trabaja más en colaboración… y lo hace mejor. ¿Por qué no se obtienen mejores resultados? Pues para responder a eso debe examinarse también el sistema, los medios de comunicación, los políticos y mucha más gente… no es por tirar balones afuera, pero educar, educamos todos".

Ahora sí que se levantan y emprenden el camino hacia la sala de profesores para recoger el material. No pretenden solucionar la crisis ni los problemas del país porque saben que eso no está en sus manos. Sólo apuestan por una enseñanza pública de calidad porque creen que es posible. Antes de marcharse, Diego añade una última frase: "Todavía queda muchísima tarea en educación y lo importante es contar con buenos profesionales".

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