Cádiz

Las barbacoas reúnen a 60.000 personas y muchos botellones

  • En la noche de ayer hubo más gente que en 2007, que fue laborable, pero menos que en los anteriores a pesar de ser sábado · La gente respetó las indicaciones y no se salió de la zona acotada por el Consistorio

Las barbacoas, tal y como se preveía, han ido sustituyendo el carbón y los pinchitos por el hielo y el alcohol. Muchos de los grupos que se congregaron en la noche de ayer en la playa de La Victoria y en La Caleta convirtieron la barbacoa en un gran botellón. Como prueba, ha predominado este año más que nunca la presencia de muchos jóvenes, quedando la presencia de grupos familiares reducidas al mínimo.

Este año ha habido más gente que en el pasado, principalmente porque la cita se ha producido en el sábado del puente de agosto, jornada que facilitaba la llegada de más gente desde otros lugares de la provincia y de la misma capital. Según los datos facilitados por el Ayuntamiento de Cádiz en la medianoche de ayer, había unas 60.000 personas por todo el litoral gaditano, aunque seguían llegando gente y se esperaba que aumentara la cifra.

El año pasado, cabe recordar, la final se celebró en jueves, en pleno día laborable, lo que sirvió que muchos desistieran de formar las barbacoas.

Este año la principal novedad la daba el acotamiento de la zona para poder realizar las barbacoas desde el mismo cementerio hasta Cortadura, dejando fuera de las mismas a Cortadura y Santa María del Mar, aunque sí se podía hacer también en La Caleta. Unos grandes carteles anunciaban el lugar prohibido: "A partir de esta zona no están permitidas las barbacoas". El público, al cierre de esta edición lo había cumplido a rajatabla. Si alguien no se había enterado, había varios vigilantes de seguridad que estaban prestos a que nadie traspasara la zona con una barbacoa.

La marea baja al inicio de la hora punta en las barbacoas, justo cuando acababa la final del Trofeo, hizo que la gente pudiera desperdigarse más y que no estuvieran tan juntas.

Un año más también se ha estado vigilante con el tema de las parcelaciones, que ya desde el año pasado se están persiguiendo por los conflictos que generaba. Este año se han utilizado una grandes pérgolas con toldos que ocupaban mucho espacio y que servían ya para marcar el territorio.

Las zonas calientes de la noche se situaban en la zona llamada de la Ballena Azul, que tradicionalmente es la que más aglomeración de personas ha tenido.

Desde horas muy tempranas en cada uno de los accesos a la playa de La Victoria había un vigilante de seguridad que velaba para que no llegaran a la arena ningún mueble o enser que pudiera ser susceptible de ser abandonado luego en la playa. No obstante, ya esa costumbre parece superada y este año ya casi no se han producido intentos. Al mismo tiempo, los voluntarios se aprestaban para repartir bolsas de basura y hacía una serie de recomendaciones para que los usuarios de las barbacoas facilitaran posteriormente las labores de limpieza.

Donde sí que tardó en calentarse la noche fue en la playa de La Caleta, donde a primera hora de la noche había muy pocas personas siguiendo la fiesta veraniega improvisada.

En la noche de ayer se pudo ver casi de todo. Así, en uno de los grupos que estaban situados cerca del edificio Reina Victoria había una gran mesa donde estaba apostada una pata de jamón de la que se iba dando cuenta desde horas tempranas.

Los concejales del equipo de Gobierno, acompañados por algunos técnicos municipales, estuvieron desde las cinco de la mañana hasta altas horas de la noches repartidos por todas las zonas de las dos playas donde se celebraban las barbacoas por si había alguna incidencia y lo mismo tenían previsto hacer cuando se iniciara la recogida de residuos a partir de las seis y media de la mañana. El objetivo es que en el día de hoy las playas puedan estar operativas lo antes posible.

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