Coronavirus en Cádiz

'Kichi' ve insostenibles los precios de los alquileres de los locales “en este contexto”

  • José María González visita varios negocios para conocer la situación que padecen debido a la epidemia del coronavirus

El alcalde de Cádiz visitando Confecciones Eutimio en la calle Columela. El alcalde de Cádiz visitando Confecciones Eutimio en la calle Columela.

El alcalde de Cádiz visitando Confecciones Eutimio en la calle Columela. / Lourdes de Vicente

“Lo que vendía un viernes no lo vendo ya ni en doce días”. Susi, de la Taberna Joselito, pasaba por la puerta de la tienda de Eutimio en la calle Columela. Lucía mascarilla con dibujos de mariscos en el rostro y pesimismo en la mirada. Dentro del ilustre negocio de confección estaba el alcalde, José María González. A la salida de Eutimio contaba el regidor que en este establecimiento se había comprado su “mejor corbata” justo al llegar al sillón de San Juan de Dios. En este negocio había iniciado una ronda de visitas por comercios y locales de restauración con el objetivo de calibrar las inquietudes de los pequeños empresarios, atiborrados de penurias económicas desde que el Covid hizo acto de presencia. Le acompañaba la concejala de Comercio, Monte Mures, así como representantes de la asociación Cádiz Centro Comercial Abierto, como su gerente, Beatriz Gandullo, su secretario, José Amaya, y el vocal José Manuel García.

Siguiente parada: Casa Lazo, calle Barrié. Chacinas de primera. Eduardo Fernández, su propietario, recibía a González. El primer edil le preguntaba por su situación y por sus necesidades. “No estamos mal. Gracias a una clientela muy fiel, pero los fines de semana Cádiz se queda vacía. La gente es muy obediente”, explicaba el hostelero. “Muy responsable, sí”, añadía el alcalde, que le animaba a seguir en la brecha a pesar del comentario de Fernández: “Se plantea uno si merece la pena seguir”. Faltan apoyos económicos para mitigar el impacto de los cierres o de las jornadas reducidas. “Un colega de profesión alemán me contaba estos días que ellos están tranquilos porque tienen ayudas del Estado”, apuntaba Fernández.

En José del Toro, ante la tienda museo De Cadi, Cadi, un grupo de comerciantes hizo corrillo con el primer edil. Le pedían más plazas de aparcamientos, entre otras reivindicaciones. Una vez acabada la ronda, José María González señalaba que “con la que está cayendo es muy importante que los comerciantes, hosteleros y emprendedores de la ciudad se vean acompañados de su alcalde y de su concejala, de su Ayuntamiento en general, porque estamos viviendo tiempos muy difíciles. Y asimismo, es importante recoger en primera persona cuáles son las motivaciones, los problemas y las posibles soluciones. Hacer municipalismo es esto, es salir a la calle, dar la cara y escuchar a la gente en primera persona”.

En su recorrido, González pasaba, antes de acabar en Calvichi’s, junto a numerosos locales vacíos. Por eso dejaba un recado a algunos propietarios. “Es necesario, casi perentorio, que abaraten el precio de los alquileres, pues no se pueden mantener tarifas tan elevadas en un contexto como éste”, argumentaba. A su juicio, la solución a los problemas de hosteleros y comerciantes “viene de la mano de la colaboración de las distintas administraciones, es decir, ayuntamientos, gobiernos autonómicos y gobierno de España. Nosotros, como ayuntamiento, debemos poner en marcha todas las ayudas directas que podamos para facilitar lo más posible la actividad económica dentro de nuestra ciudad”.

El alcalde habló de “cuidar como oro en paño” a los comerciantes, hosteleros y emprendedores”, solicitando a los gobiernos autonómicos y estatal “esa misma cercanía que les está demostrando el Ayuntamiento de Cádiz”. “En otros países, como en los Países Bajos, los gobiernos están dando ayudas de 2.000 euros mensuales a estos sectores, y el Gobierno central y el Gobierno autonómico se deberían replantear esta situación, porque si en 2007 se rescataron a los bancos, ¿por qué no se puede rescatar al sector comercial y al sector hostelero?”, se preguntó. “Comerciantes, hosteleros y emprendedores son los que enriquecen esa biodiversidad que componen, por ejemplo en nuestro caso, nuestro centro comercial abierto con más de 3.000 años de historia. No hay centro comercial abierto en el mundo en el que puedas comprar rodeado de tanta historia, eso es un diamante”, apostilló.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios