Cádiz

Los achaques del Paseo Marítimo

  • Esta vía necesita, después de que hayan pasado 30 años desde su construcción, de una actuación integral que comience por el acerado

El Paseo Marítimo de Cádiz cumple este año sus primeros treinta años de existencia, desde que fuera proyectado por Manuel González Fustegueras en tiempos del gobierno socialista de Cádiz Díaz. Frente a otros paseos financiados con dinero estatal, el de Cádiz lo pagó el propio Ayuntamiento de la ciudad con parte de la indemnización que recibió por el rescate del puente Carranza. Polémico en su construcción, pues eliminó las absurdas casetas de mampostería, y porque provocó divergencias internas en el gobierno de la época tras el cambio de diseño en la segunda fase del mismo, la que va del Hotel Playa hasta el cementerio, donde se utilizó el cemento gris, el Paseo cuenta con un premio nacional de arquitectura y ha sido, y es, emblema de una ciudad que pretende ser un referente turístico.

Pero el tiempo no pasa en balde. Treinta son muchos y aunque se han realizado actuaciones puntuales, como el afortunado cambio en el alumbrado realizado por el actual gobierno municipal, y la habilitación de accesos para personas con problemas de movilidad, el Paseo Marítimo de Cádiz, al que le ha salido una competencia en el frente de la Bahía, reclama y con urgencia actuaciones de mejora en todo su recorrido. Esta misma semana el Ayuntamiento ha anunciado la retirada de 113 celosías de color rojo y su sustitución por otras nuevas en una actuación que se prolongará durante dos semanas y que tendrá un coste de 20.000 euros. Esta mejora se llevará a cabo en el tramo comprendido entre el Fuerte de Cortadura y el Hotel Playa, en la glorieta Ingeniero La Cierva.

Pero, a primera vista, lo más evidente es la necesidad de una mano, o varias, de pintura a lo largo de toda la balaustrada. Curiosamente, éstas se pintaron el año pasado... cuando ya había terminado la temporada de playas. Los meses pasados han vuelto a sacar los problemas de óxidos en buena parte de la estructura, que está afectando a numerosas farolas. También el viario necesita reformas urgentes. No es sólo la pérdida del color tras treinta años a la intemperie. Es que en muchos tramos, especialmente en la zona más cercana a Cortadura, hay centenares de losas rotas e incluso muchas de ellas levantadas, con lo que ello supone de riesgo para el viandante. Una actuación quizás más urgente que la de las celosías que acaba de emprender el Consistorio gaditano.

El Paseo Marítimo necesita, también, una profunda renovación estética. Cuando se construyó hace treinta años, la ciudad peatonal no estaba en la agenda de casi ningún colectivo ciudadano. Hoy es esencial si queremos un Cádiz más asequible. En el Paseo, por lo menos en el tramo entre el Hotel Playa y Cortadura, sobran coches aparcados y falta viario para los peatones y, también, para el paso de los ciclistas. Entre La Cierva y Puerta de Tierra, con un suelo en mejores condiciones, la propia estructura viaria de la ciudad puede obligar a mantener el tráfico sin que ello impida un ensanchamiento del acerado. Todo ello con la urbanización del Paseo entre el cementerio y la muralla, que en su día se arregló de forma precaria.

El actual Plan de Ordenación Urbana ya prevé actuaciones en este sentido. Pero lo cierto es que ya se ha consumido más de un año desde la aprobación de este planeamiento que tiene una vigencia de ocho años.

Aunque es cierto que las arcas públicas no están para grandes estipendios, también es igualmente cierto que Cádiz vive, guste o no guste, del turismo y su playa sigue siendo el principal referente de atracción para los visitantes. Al igual que se cuida la arena y se miman las actividades que en ella se pueden realizar, habrá que asumir que la necesaria reforma integral del Paseo Marítimo debería de estar en la agenda de los próximos años. Porque treinta ya son muchos.

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