Studio-Dubois cierra tras 125 años
El Paseante
Eduardo Rodríguez 'Dubois' se jubila tras 53 años detrás de las cámaras del estudio que fundara su abuelo en la calle Montañés · Tiene en mente realizar una exposición fotográfica
Tres generaciones de Dubois han pasado por el estudio fotográfico de la calle Montañés hasta el momento. Han sido 125 años plasmando en imágenes la vida de Cádiz y de los gaditanos. El próximo 31 de diciembre el último de los regentes de Studio-Dubois, Eduardo Rodríguez Domínguez, tras 53 años detrás de la cámara se jubila y con él se echa el cierre a toda una tradición familiar, la de su padre José Rodríguez y su abuelo Eduardo Rodríguez Cabeza. Aunque va a ser un día antes, el 30, cuando abra por última vez las puertas del estudio.
Sin descendencia que pueda continuar la tradición familiar, explica Eduardo Rodríguez, ni hijos ni sobrinos que puedan hacerse cargo, no se plantea el traspaso del negocio. "Tienes que tener tu propio estilo", comenta, para mantener el nombre de Dubois y su prestigio "lo tienes que llevar en la sangre". Prefiere no arriesgarse a dejar en manos de un desconocido el legado de la familia.
En todo este tiempo han pasado por muchas revoluciones tecnológicas en el mundo de la fotografía y también por dificultades. Eduardo Rodríguez recuerda cómo durante y tras la guerra su abuelo tenía que subir a la azotea para aprovechar la luz solar y hacer las fotografías ante la falta de electricidad por los frecuentes cortes. Después, con la llegada de la electrónica, "cuando funciona es una maravilla, pero si no es para pegarse un tiro", bromea el último de los Dubois. Cuando llegó el revelado en una hora también supuso una revolución, las cosas empezaron a cambiar y todo iba más rápido. De todas formas el fotógrafo reconoce que "la calidad del digital no ha superado al negativo, antes se fabricaba la foto".
Su objetivo, cuando se jubile y tenga más tiempo libre, es coger la caña e irse a pescar a la Punta San Felipe, "si alguien me quiere encontrar por allí estaré", expresa. Otra de las actividades que tiene en su cabeza es la de comprarse un escáner de calidad y recuperar el legado de su familia para montar una exposición.
En este tiempo quedan la invención de las fotos pulga, para colocarlas en los anillos, la innovación de las caricaturas fotográficas, la intención de crear un documento de identidad antes de que se realizara el actual carné y la toma del nombre Dubois traído de Francia por el abuelo. Y un mensaje que Eduardo Rodríguez, Dubois, quiere hacer público: "Agradecerle al pueblo de Cádiz el que nos haya mantenido 125 años las puertas abiertas".
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