Servicio Andaluz de Teleasistencia| 20 años del 'botón rojo' que salva de la dependencia

Bienestar social

El Servicio Andaluz de Teleasistencia cumple dos décadas de existencia haciendo la vida más facil a mayores y personas dependientes

En la actualidad, esta iniciativa recibe 1.741 llamadas por parte de algunos de los 32.132 gaditanos de la provincia que se benefician de esta herramienta

Francisca, usuaria del Servicio Andaluz de Teleasistencia, con el dispositivo en su hogar.
Francisca, usuaria del Servicio Andaluz de Teleasistencia, con el dispositivo en su hogar. / Julio González

Francisca dice que ella nunca ha usado “el botón rojo”. Se toca el cuello, tentándose “el cacharrito” con esas manos que también son sus ojos porque Francisca, que “este 15 de mayo” cumple 98 años, es invidente desde que la menor de sus hijas cumplió 2 años, y eso es... “uy..., eso es hace mucho...”, alza las manos soltando la cuerda de la que cuelga el dispositivo del Servicio Andaluz de Teleasistencia. Ese del que dice que “nunca ha tenido que echar mano” pero que funciona casi como un seguro de vida, como un salvavidas. Un botón rojo que esta vecina de la calle Sanidad Pública, al igual que los más de 32.000 usuarios de la provincia de Cádiz, puede pulsar las 24 horas los 365 días del año para remediar cualquier urgencia, necesidad o, incluso, para simplemente poder hablar con alguien. Un botón que salva de la dependencia y que acaba de cumplir 20 años.

Y es que el Servicio Andaluz de Teleasistencia, de la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia de la Junta de Andalucía, es un sistema de atención personalizada, basado en las nuevas tecnologías de la comunicación, que permite a sus usuarios mantener el contacto verbal a través de la línea telefónica con un centro receptor atendido por personal específicamente cualificado. Una de esas personas es Inmaculada Roldán que desde hace 13 años escucha al otro lado.

“Es un servicio tan completo que nunca terminaría de explicar todas sus prestaciones”, asegura esta trabajadora “encantada” con una labor que sabe que es “esencial”. “De hecho, en la pandemia te puedo asegurar que fuimos la primera línea invisible. Resolvíamos dudas de todo lo relacionado con el covid, nos poníamos en contacto con las farmacias para que las personas recibieran su medicación, con los centros de salud, con los servicios comunitarios y todo en un contexto de incertidumbre y de miedo... Recuerdo aquellos primeros días del confinamiento y se me ponen los vellos de punta... Fueron tantas llamadas de gente muy asustada, que no podían estar con sus familiares o que, directamente, no tenían..., y creo que ahí hicimos una labor importante para tranquilizarlos y ayudarlos”, valora Roldán sobre una encomienda que es fundamental siempre.

De hecho, desde el Servicio Andaluz de Teleasistencia también se puede “pedir que le cojan cita con su centro de salud, pedir que llamen a una ambulancia o a urgencias si se ha sufrido un percance pero también sólo hablar; tenemos usuarios, de hecho, que nos llaman cuando se levantan y cuando se acuestan para darnos los buenos días y las buenas noches, y a nosotros eso nos emociona mucho”, cuenta Roldán que, además, especifica que ellos, los trabajadores, también se ocupan de llamar a los usuarios, “para ver cómo están, para informarles en las campañas que hacemos de consejos en la temporada de verano o de la gripe en invierno, ahora con el covid también para recordarles las medidas de seguridad e higiene y también en fechas señaladas como en su cumpleaños para darle las felicidades”.

De ello da buena fe nuestra Francisca que detalla que la llaman “como unas dos veces al mes” pero “yo estoy bien”, dice, “porque aquí vive uno de mis hijos conmigo y yo también tengo amigas que vienen a verme, pero es verdad que él pues también se tiene que ir a trabajar y salir a comprar y eso, pero yo me quedo bien sola”, insiste la gaditana en un alarde de independencia que defiende sobre su condición de persona mayor invidente. Justo, el objetivo que se pretende cumplir con este servicio.

“Hay muchas personas mayores que valoran muchísimo estar en su propia casa, que no quieren vivir con familiares y menos irse a una residencia y creo que nuestro SAT (Servicio Andaluz de Teleasistencia) es la herramienta perfecta para una buena parte de esos ciudadanos que con esa ayuda pueden seguir manteniendo su autonomía”, valora Ana Fidalgo, delegada territorial de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta, que, recuerda que, este servicio “aunque se incluyó en el catálogo de Dependencia en 2007, se puso en funcionamiento en 2002 en Sevilla con un equipo de 16 personas, ahora son 400, y recibiendo una media de 114 llamadas al día, y en la actualidad son más de 14.000” en toda Andalucía donde actualmente se benefician 245.235 ciudadanos.

También ofrece Fidalgo datos específicos de la provincia gaditana donde a día de hoy se reciben de media 1.741 llamadas al día por parte de alguno de los 32.132 usuarios de un servicio que desde 2002 ha atendido a 73.042 gaditanos. Personas que bien son mayores de 65 años (22.253 en la actualidad), personas dependientes menores de 65 años (9.676 ciudadanos) o con una discapacidad mayor o igual al 65% (203 personas).

“Es muy significativo el perfil de la persona que llama que suele ser una mujer de 81 años y que vive sola”, revela la delegada que, al igual que la trabajadora del Servicio Andaluz de Teleasistencia, destacan “la soledad” que sufren muchas personas mayores.

“Por eso creo que es importante insistir en que pueden llamarnos siempre que quieren y todas las veces que sea necesario porque hay personas que hasta se apuran si llaman más de una vez, y nada, para eso estamos”, asegura Roldán que es paradigma de las palabras de Fidalgo cuando dice que las personas que trabajan en este servicio “dan mucha calidez y humanidad” a una herramienta que, además, se está perfeccionando “a medida que avanzan las nuevas tecnologías”. “A los nuevos dispositivos le hemos incluido un detector de humo y gas que hacen la llamada directamente y en algunas provincias, donde hay ciudadanos que no hablan español, hemos conseguido ya implantarles la conferencia a tres para que puedan hablar el usuario, personal del SAT y el intérprete. Así que no es que sólo celebremos 20 años es que celebramos que seguimos avanzando para mejorar esta potentísima herramienta”, asegura la delegada.

stats