Reabre al culto el oratorio del hospital de La Salud en Cádiz

El centro sanitario de la calle Feduchy retomará el culto religioso en su capilla, que ha sido remozada para volver a tener uso público

La capilla de La Salud, en imágenes

Capilla de la Clínica de la Salud.
Capilla de la Clínica de la Salud. / Julio González

La Salud ha pasado de clínica a hospital; del familiar centro de salud gestionado por la familia Ingunza a uno de los equipamientos incluidos en la red de una empresa sanitaria, HLA; de las paredes de color verde al blanco que predomina en pasillos y habitaciones. Pero lo que permanece imperturbable es la capilla que siempre tuvo la clínica en su planta baja. Ese pequeño espacio religioso ha soportado las distintas ampliaciones acometidas en todos estos años, las reformas y traslados de unidades y las idas y venidas de unos propietarios y otros. Y desde este lunes reabre al público en las mismas condiciones en que fue cerrada allá por 2006 o 2007.

Los responsables de HLA La Salud han decidido volver a darle uso público al oratorio. Nunca ha estado cerrado, aseguran, ya que los pacientes y usuarios que lo han solicitado han podido entrar y mantener un rato de oración ante el pequeño retablo que preside una Virgen sedente, con Niño en brazos, cuya advocación -como no podía ser de otra forma- es de la Salud.

El obispo diocesano, Rafael Zornoza, ha presidido la primera misa que vuelve a celebrarse en quince años en la Salud. La primera de las que a partir de ahora tendrán lugar semanalmente, en día y hora aún pendientes de concretar por parte del Obispado, que igualmente tendrá que nombrar un capellán o asistente no solo para este oficio religioso semanal, sino para encargarse de la atención religiosa a los pacientes que estén ingresados.

Los responsables del hospital explican, de hecho, que son muchos los usuarios que requieren ingreso en este centro de la calle Feduchy que reclaman los servicios propios de un sacerdote; desde la unción a los enfermos hasta la comunión, pasando por la confesión. Posibilidades de las que hasta la fecha se han ido haciendo cargo los agustinos, “que siempre que los hemos llamado para cualquier asunto han sido muy atentos con nosotros”.

Para este regreso del culto público, se ha procedido a un saneado integral del oratorio, “aunque el personal de mantenimiento siempre ha estado muy pendiente de este espacio, aun en los años en que ha estado cerrado de cara al público”, comentan desde La Salud. Así, entre otras labores se ha restaurado la reja que da acceso a la capilla, cuyas paredes mantienen ese entelado de brocados de color rojo, se ha restaurado también a la Virgen de la Salud y distintos elementos del retablo o de la mesa de altar; y se mantiene en perfecto estado el mural que Nando realizara en su día “como agradecimiento por el ingreso de algún familiar”, recuerdan todavía en el hospital, donde también señalan una pequeña puerta en el muro interior de la capilla por donde salían y entraban los difuntos “cuando teníamos aquí el mortuorio y se aplicaban en la capilla los responsos”.

Con tanta historia en letra pequeña atesorada en este pequeño oratorio de mármoles y telas, al que se ha querido respetar “la esencia”, el uso religioso -“muy solicitado por los propios usuarios”, aseguran los responsables sanitarios- ha regresado al hospital de la calle Feduchy.

stats