Pollo picante de estilo asiático en cacerola
Contenido Patrocinado
Te traigo una receta perfecta para los amantes del pollo, del picante y de la cocina asiática. La base es el pollo, pero la clave es un sofrito que va a concentrar un buen sabor picante, pero también va a tener una parte fresca. Lo mejor de todo es que solo necesitas una cacerola o cualquier olla de buen tamaño. Todo se va a cocinar ahí dentro sin necesidad de ensuciar muchos cacharros, que es un verdadero engorro en ocasiones. Si no dispones de una cacerola, te enlazo a una página web en la que podrás encontrar un listado de cacerolas para que puedas comparar y ver lo que mejor se adapta a tu forma de cocinar o a tus necesidades.
Esta preparación es de estilo asiático por varios motivos; los ingredientes como el anís estrellado, la canela en rama o el laurel son muy utilizados como condimentos en la comida china, y, además, la preparación es algo similar a la del chili de cangrejo, que es el plato nacional de Singapur, un pequeño país cercano a Malasia e Indonesia. No quiero decir que es igual porque la preparación es distinta, pero la base es similar.
Ingredientes (para 4 personas)
- 1 kg de pollo troceado (podría ser cualquier corte del pollo)
- Una cebolleta entera de buen tamaño
- Una zanahoria
- Un trozo de jengibre (al gusto, aunque te recomiendo que no escatimes. Aproximadamente unos 30 gr)
- 4 ajos
- Dos cucharadas de tomate concentrado
- Tabasco o cualquier pasta picante con un toque ácido
- 100 gr de tomate triturado
- 250 ml de cerveza (sustituible por cualquier alcohol suave)
- Una rama de canela
- Un par de hojas de laurel
- Un par de piezas de anís estrellado
- Dos cucharadas de azúcar moreno
- Unas hojas de cilantro
- Sal y pimienta
- Aceite de sésamo o de girasol
Preparación
- El primer paso dorar el pollo en la cacerola. Te recomiendo que sea una que tenga una base lo más amplia posible. En mi caso voy a utilizar alitas de pollo. Echa un chorro generoso del aceite de sésamo o de girasol, espera a que esté caliente y entonces añade tu parte favorita del pollo. Salpimenta. Dale vuelta a las piezas hasta que cojan un color dorado por ambos lados. Entonces retira el pollo y resérvalo.
- Empezamos a cortar las verduras. De la cebolleta guárdate la parte verde para el final, pero corta el resto en juliana, al igual que la zanahoria y el jengibre. El ajo córtalo en láminas.
- Echa las verduras a la cacerola e intenta recoger todos los restos de pollo que hayan podido quedar. Todo lo que queda de receta será a fuego alto. Una vez tengas todo incorporado aparta el sofrito a un lado del fondo y añade la canela, el anís y el laurel al otro lado para que se tueste un poco. Suma el azúcar moreno y remueve.
- Ahora es el turno de la pasta picante y del tomate concentrado. Sofríe hasta que coja un color más oscuro. Echa el tomate triturado y deja reducir bastante.
- Una vez tengas un sofrito muy seco y sin apenas líquido toca el retorno del pollo a la cazuela. Todos los jugos que haya podido soltar también para dentro. Remueve hasta que todo esté incorporado y añade la cerveza. Ya lo tienes todo. Solo te queda esperar unos 20 minutos, removiendo de vez en cuando para que no exista el riesgo de que se te quede el guiso pegado a la cacerola, porque eso sería arruinarlo todo.
- Cuando veas que tiene una textura no muy líquida es momento de sacar. Sirve el resultado en un plato y decora con la parte verde de la cebolleta partida muy fina y las hojas de cilantro en trozos generosos. Lo ideal es acompañar esta preparación con un arroz blanco, idealmente de grano largo, en el mismo plato. Como contrapunto ácido opcional y personal para el picante (a mí me encanta porque le aporta muchísima frescura) puedes tener al lado unos trozos de limón o de lima para ir añadiendo al gusto. También es ideal tener al lado un buen trozo de pan para ir mojando en la salsa resultante, porque te garantizo que querrás dejar el plato limpio cuando lo pruebes.
Un punto positivo de esta receta es que es muy versátil. Es decir, yo te propongo que uses pollo, pero podrías usar cualquier otra carne, pescado o marisco y simplemente tendrías que ajustar los tiempos del último paso para obtener un guiso tremendo. Si es una carne que necesite más cocción que el pollo para que quede más tierna, simplemente añade más líquido y deja más tiempo para que evapore todo el líquido. Si te tengo que decir otra variante concreta con la que queda muy bien, te recomendaría que usaras panceta fresca de cerdo.
No hay comentarios