Cádiz

Negocios hechos a base de esfuerzo

  • Reconocimientos a Vicente Alonso, Supermercados Cádiz y Ángel Camacho

Juan Macías y Pedro Mora llegaron a Cádiz con apenas 12 años para trabajar como chicucos. El trabajo y la vida se reducían a aquellas paredes llenas de alimentos y a los colchones donde dormían en las tiendas en las que trabajaban. La frontera al exterior era la puerta por la que entraban los clientes.

Juan y Pedro eran primos pero los dos tenían lo que se llama el olfato para hacer negocios. De allí cada uno montó su propio almacén hasta que un día decidieron unir sus esfuerzos y crear la empresa Supermercados Cádiz que dio lugar a Supercentro, el primer establecimiento de este tipo que se abría en el casco histórico de la ciudad, concretamente en la esquina situada entre las calles San Francisco y Beato Diego de Cádiz. El primer día había una cola de personas que se prolongaba durante 500 metros. Era su primer hijo de la cadena y en sólo cinco año tenían otras cinco tiendas más en la capital gaditana.

Hoy siguen regentando un negocio familiar, al que se han unido los hijos con el mismo espíritu del principio. Ayer recibieron el reconocimiento de la CAEA en el Hotel Atlántico y a Juan Macías se le saltaron las lágrimas, al igual que en el vídeo que se proyectó: "Yo no sé que sería sin mis tiendas".

El padre de Vicente Alonso sólo pudo salvar un colmado en el barrio de La Viña tras la Guerra Civil en el que pronto empezó a trabajar su hijo. Allí empezó a aprender el oficio, a despachar, a negociar, a tener amplitud de miras pero siempre con humildad. En los años 50 Vicente se independizó de su padre y en un local de la calle Sacramento empezó el germen de lo que es hoy una importante empresa de distribución. Allí cambió el concepto minorista por el mayorista. Y poco a poco, sin prisas, el negocio empezó a ir creciendo y se abrieron otras naves y otras firmas, como Serodys, hasta levantar una empresa con 80 trabajadores. Vicente dejó como legado no sólo un negocio, sino una manera de vivir para sus hijos, uno de los cuales, Jorge, se encuentra actualmente al frente del negocio y ayer recibió el galardón de la CAEA.

Por último, el tercero de los galardonados fue la empresa Ángel Camacho, una empresa fabricante de productos de marcas como las mermeladas La Fábrica y las aceitunas Fragata y que tiene presencia en 95 países.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios