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Mario Velarde Zevallos, médico

"Que te premie el sitio donde siempre has ejercido es una cosa amorosa"

  • Este especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica, Neurocirugía y Cirugía Torácica, experto en columna vertebral, ha sido reconocido con la Bandera de Andalucía

Mario Velarde en su despacho del Hospital San Rafael con la Bandera de Andalucía que recibió el 25 de febrero.

Mario Velarde en su despacho del Hospital San Rafael con la Bandera de Andalucía que recibió el 25 de febrero. / Marcos Piñero

El doctor Mario Velarde Zevallos nos recibe en su despacho del Hospital de San Rafael pocos días después de recibir la Bandera de Andalucía en la provincia de Cádiz, y se muestra muy satisfecho por este reconocimiento. Durante años, ha compaginado su trabajo en la sanidad pública y la privada, pero finalmente apostó por centrarse en esta última, donde se siente con más libertad de acción y donde asegura haber resuelto listas de espera del SAS en distintos hospitales de la red de Pascual. En su trayectoria profesional, ha operado a numerosos pacientes de forma gratuita. La última fue Alba, una chica de 18 años que llevaba dos sin moverse de la cama y nadie se atrevía a operarla.

–Enhorabuena. ¿Qué significa este reconocimiento para usted?

–Este reconocimiento significa mucho para mí. Yo soy embajador de la Comunidad Andina de Naciones en Europa en la sección de Salud y entonces, que te premie el sitio donde siempre has ejercido es una cosa interesante, amorosa, cariñosa, grandilocuente, que te hace grande. Un poco tarde, pero bien.

–Usted lleva más de 50 años ejerciendo la medicina, ¿qué le llevó a estudiar esta carrera?

–Yo soy de Perú y cuando salí de mi país, con 17 años, vine con el objetivo claro de estudiar Medicina. Estuve en Madrid y luego llegué a Cádiz, que era el sitio que más se acercaba a mis posibilidades económicas: una ciudad pequeña, en la que era fácil moverse, con la facultad al lado. Fui un estudiante bastante exitoso porque estaba becado por el Gobierno de España y me obligaban a sacar Notable. Entonces, había que sacar Notable. Cuando acabé la carrera, me quedé aquí e hice las especialidades de Traumatología y Ortopedia, Neurocirugía y Cirugía Torácica. El primer título de Neurocirugía que se otorgó en la Facultad de Cádiz fue el mío.

–Tiene varias especialidades que parecen muy diferentes.

–En la época que yo terminé la carrera, las especialidades eran colegiadas, eso quiere decir que tú ibas al colegio que te correspondía y en el Colegio de Médicos decías que ibas a hacer tales especialidades y las hacías. Y la Traumatología está vinculada a la Neurocirugía. Yo quería hacer solamente cirugía de columna vertebral, pero tuve la oportunidad de hacer cirugía torácica y así podía utilizar mi aprendizaje para operar columna vertebral a través del tórax. De hecho, las primeras endoscopias vertebrales que se han hecho en la provincia de Cádiz, y seguramente en Andalucía, son aquí, en este hospital de San Rafael. En la privada es más posible estas cosas porque yo puedo gestionar, y en la pública me gestionan. O sea, el problema de la pública es que te dicen lo que hay que hacer y de ahí no te puedes salir, pero aquí, en el sistema privado, tenemos más libertad de acción, una libertad más amplia, más segura. De hecho, todo lo que yo he hecho en este hospital de San Rafael de Cádiz lo he llevado a todo el mundo. Yo tengo 105 ponencias nacionales e internacionales de todo lo que se ha realizado en la red de hospitales Pascual Pascual.

–¿Siempre ha ejercido su labor en San Rafael o también ha trabajado en la sanidad pública?

–Yo llegué aquí en el año 1967 y sigo aquí trabajando. Estuve también en el Hospital Puerta del Mar desde que se abrió hasta 1987, y ya me marché; pedí la excedencia y me vine a trabajar aquí solamente.

–¿Por qué dejó la sanidad pública?

–Dejé la sanidad pública por las limitaciones de capacidad de trabajo. Es decir, yo en esa época ya estaba implicado en implantar metales en la columna vertebral, cosa que era técnicamente imposible en la sanidad pública, era muy difícil. Entonces, mi objetivo de siempre ha sido acercar todos los avances de la medicina al paciente, y en este caso a Cádiz y a la red de hospitales Pascual Pascual. Yo he traído todas las técnicas que se hacen en cualquier parte del mundo y he optimizado los recursos del hospital para que se lleven a cabo de una manera exitosa, porque no es nada fácil no tener los recursos que tienen en Alemania, en Francia e Inglaterra, países en los que he estado formándome y aprendiendo técnicas para traérmelas a Cádiz. Los hospitales nuestros están muy distantes de ellos. Pero bueno, hay que optimizar los recursos y todo es posible.

–Entonces, es usted un innovador.

–Sí, lo he sido, porque he sido capaz de crear muchos diseños de materiales de osteosíntesis vertebrales, los cuales he implantado en este hospital de San Rafael, y en este momento tengo diez diseños, ocho de ellos en el mercado que no los he patentado porque es imposible; porque si tú lo patentas a nivel nacional, te lo pueden copiar a nivel europeo, y si lo patentas a nivel europeo, te lo pueden patentar en cualquier sitio del mundo. Patentarlo internacionalmente te vale medio millón de euros como mínimo, es decir, eso es imposible. Entonces, yo se lo doy a las casas comerciales y llegamos a algunos acuerdos, pero la mayoría son donados en beneficio de la humanidad.

–Imagino que en todos estos años se ha llevado muchas satisfacciones.

–Muchísimas. Ten en cuenta que estoy trabajando resolviendo listas de espera desde 1980 hasta 2014 en el Sistema Andaluz de Salud, que esos pacientes se operan aquí, en San Rafael, o en otro centro de la red de hospitales Pascual Pascual. Entonces, he resuelto muchos problemas de pacientes nacionales e internacionales, porque actualmente tenemos lo que se llama el turismo sanitario: viene gente a operarse aquí y tú tienes que resolverlos. En listas de espera, obviamente, no te encuentras los pacientes más fáciles, sino los más difíciles, que no quiere operar nadie, y tienes que resolverlos.

–Usted ha llegado a operar a pacientes gratis.

–A muchos. Al año puedo operar una media de 6 ó 7 pacientes gratis. La más reciente ha sido la niña Alba, que no quería operarla nadie en la Junta de Andalucía, y la operé y salió andando. Se operó aquí gracias a los gestores del Sistema Andaluz de Salud que se dieron cuenta que había que ayudarla. Hombre, eso genera mucho odio y mucha enemistad por mis compañeros, por las sociedades, por las entidades políticas, Colegio de Médicos. Genera mucha envidia, demasiada envidia.

–¿Tiene alguna frustración o espinita clavada por algún tema que no haya podido resolver?

–Obviamente. Ten en cuenta que la medicina no es una ciencia exacta. Si me preguntas cuáles son las complicaciones de mis proyectos quirúrgicos, te contestaría: las parálisis. Y te diría que en más de 15.000 pacientes, jamás he dejado a uno paralítico. ¿Otra complicación? Las infecciones. Yo he tenido cuatro vinculadas a la cirugía, porque hay otras que no están vinculadas a la cirugía y vienen de otro sitio y el paciente enferma. Y otra complicación que se puede tener es la fractura de los materiales. Los materiales se pueden fracturar como cualquier otra cosa hecha por el ser humano, y claro que se han dado casos.

–¿Usted no piensa en retirarse?

–No, porque soy empresario, soy autónomo. Sabes que ser autónomo es una enfermedad muy traicionera en este país, pero de momento estoy bien físicamente. Yo en el momento que físicamente no tenga aptitudes adecuadas para la cirugía, obviamente tendré que dejar la cirugía. Eso es así. Pero de momento físicamente estoy bien, no tengo pensado retirarme.

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