Hospital Puerta del Mar

"Cuando se controla el dolor, aumenta la supervivencia"

  • La Unidad del Dolor del Hospital Puerta del Mar cuenta con una consulta específica para pacientes oncológicos en la que se aplican técnicas intervencionistas

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El cáncer, afortunadamente, ya no es sinónimo de muerte. En los últimos años se ha convertido en un porcentaje alto de los casos en una enfermedad crónica que, en muchas ocasiones, mantiene un dolor constante y también irruptivo, es decir, el paciente tiene en algunos momentos un pico de dolor intenso sobre ese dolor permanente.

La Unidad del Dolor del Hospital Puerta del Mar, dependiente del Servicio de Anestesia, puso en marcha hace un año una consulta específica para pacientes oncológicos en la que se aplican una serie de técnicas intervencionistas “que ya existían en el pasado, pero las hemos retomado, modernizado y las hacemos más seguras y eficaces”, comenta Luis Miguel Torres, director de la Unidad de Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor del hospital gaditano. Se aplican principalmente en pacientes con cáncer de páncreas, metástasis de cáncer de pulmón y otros tipos de tumores, sobre todo los que afectan a huesos, columna y pelvis, según detalla el coordinador de la Unidad del Dolor, José Manuel Trinidad, quien explica que “en esas regiones hay unos ganglios nerviosos, que es donde llega el dolor, y son las zonas donde aplicamos las técnicas, habitualmente de radiofrecuencia, que bloquean el dolor a largo plazo”. Y lo hacen de tal manera, que asegura que los pacientes pueden disminuir la dosis de fármacos para el dolor durante meses e incluso pueden llegar a eliminarse temporalmente.

El doctor Trinidad destaca que estas técnicas intervencionistas dan un valor añadido a la Unidad del Dolor, cuyo objetivo principal es “mejorar la calidad de vida y la funcionalidad de los pacientes, además de disminuir la intensidad del dolor. Sobre todo en pacientes oncológicos, porque el dolor es más intenso y complejo”.

Luis Miguel Torres manifiesta que “se ha comprobado que cuando se controla el dolor, mejora la calidad de vida, la nutrición, la movilidad, el estado de ánimo y al final, aumenta la supervivencia” porque, “está demostrado que el dolor disminuye las defensa y para aumentar la supervivencia, es necesario tener las defensas altas”, añade Trinidad.

Generalmente, el tiempo de espera de los pacientes oncológicos para ser atendidos no supera las dos semanas

Estos médicos señalan la importancia de que el paciente oncológico empiece a ser tratado lo antes posible en la Unidad del Dolor. Por eso, cuando se planteó crear la consulta, se informó a los profesionales de todas las unidades implicadas en el tratamiento de los pacientes oncológicos para que conocieran las técnicas que se ofrecen y la importancia de la derivación precoz. “Para eso, nosotros teníamos que dar una respuesta rápida y cuando hemos podido hacerlo, ha sido cuando hemos creado la consulta”, indican estos médicos, quienes aseguran que generalmente, el tiempo de espera de estos pacientes para ser atendidos en la Unidad del Dolor no supera las dos semanas, e incluso en muchas ocasiones, en la misma consulta se les aplica la técnica que necesitan.

El doctor Torres afirma que en este año que lleva en marcha la consulta, han atendido a más de 500 pacientes con unos resultados “muy buenos”. Precisa que sólo un diez por ciento de los pacientes oncológicos requieren las técnicas de la Unidad del Dolor, ya que “la mayoría no tienen dolor intenso o se maneja bien con fármacos”.

Luis Miguel Torres resalta que actualmente, la Unidad del Dolor del Puerta del Mar se encuentra “entre las más punteras de España”, tanto por las técnicas que utiliza como por los planes de coordinación que tiene con Atención Primaria y otras especialidades. “Es de las pocas Unidades del Dolor en España que tiene integrada todo tipo de técnicas y tratamientos, incluido el manejo del dolor oncológico”, indica.

José Manuel Trinidad afirma que en los diez años que lleva esta Unidad, “ha progresado mucho”. Cuenta que inicialmente había una sola consulta y tres camas para hacer infiltraciones, y actualmente cuenta con tres consultas, una sala de tratamiento con cuatro camas y un quirófano para hacer las técnicas que requieren rayos X. La Unidad es atendida por diez facultativos (dos cada día), entre anestesistas, neurocirujanos y un médico rehabilitador. Torres apunta que con la demanda que hay, sería necesario ampliar el personal médico cada día, y haría falta también un psicólogo.

El jefe de Anestesia del Puerta del Mar destaca el papel de la enfermería en la Unidad del Dolor: “Es una pieza fundamental porque trabajamos con consulta de acto único en muchas ocasiones y su colaboración es clave; también en el seguimiento de los pacientes con neuroestimulación y el resto de técnicas”.

La Unidad del Dolor tiene actualmente una cartera de servicios de más de 50 procedimientos

La Unidad tiene actualmente una cartera de servicios de más de 50 procedimientos que se han desarrollado en los últimos diez años. Trinidad asegura que están “en una continua mejora y ampliando recursos para poder optimizar nuestra respuesta”. En este sentido, afirma que recientemente, se ha ampliado la atención con un quirófano a la semana específico para neuroestimulación en el Hospital de San Carlos y se han abierto consultas por las tardes en Puerta del Mar.

Cuenta que lo que más se aborda en esta Unidad (el 70% de los pacientes) es el dolor de espalda producido por múltiples causas, como hernias discales, artrosis o espalda fallida (las personas que se operan de columna y continúan con dolor), que se tratan principalmente con neuroestimulación. De hecho, hay una consulta específica, un día a la semana, dedicada a la neuroestimulación que la atienden anestesistas y neurocirujanos.

Otras técnicas que se utilizan en esta Unidad son las neurolíticas, con la que se queman los nervios que transmiten el dolor, o la infusión intratecal, que consiste en introducir el fármaco en la médula espinal a través de un catéter que va conectado a una bomba y se coloca debajo de la piel del paciente, que cada varios meses acude a la Unidad para rellenar la medicación. Estos facultativos explican que la potencia del fármaco aplicado así es mayor, por lo que necesita menos dosis, los efectos son más duraderos y más seguros, disminuyendo los efectos secundarios.

El doctor Torres señala que todas las técnicas que se realizan en la Unidad del Dolor son con anestesia local, sin ingreso y guiadas por rayos X o ecografía; esto aumenta la seguridad y la eficacia en el tratamiento del dolor crónico, un mal que afecta al 20% de la población.

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