Cádiz

La Habana es Cádiz con más negritos, Cádiz, La Habana...

Brió ayer el programa oficial del Carnaval con el pregón pronunciado en la plaza de San Antonio. El periodista Antonio Burgos y el coplero Carlos Cano, en la cubierta de una goleta denominada Habaneras de Cádiz, entusiasmaron a miles de personas congregadas en esa plaza con una extraordinaria pieza, en la que combinaron con gran acierto los genuinos ingredientes del Carnaval gaditano. El pregón se prorrogó durante una hora con las constantes muestras de júbilo del público que se lo pasó bomba aplaudiendo, acompañando a las palmas, bailando, riendo, jaleando y vitoreando a los dos pregoneros. Burgos vestía de rico hacendado que venía a labrar casa en Cádiz desde La Habana en un barco que mandaba Carlos Cano, vestido de capitán.

Intervinieron Macarry, un fotógrafo de la época que representó Juman, la chirigota Los de la tercera edad de verdad, la comparsa Antología de Paco Alba y un coro integrado por numerosos miembros de los que han salido este año.

Antonio Burgos y Carlos Cano, a bordo de La Habana, pronunciaron el pregón

Al final, con rango de apoteosis, se cantaron los Duros antiguos y las Habaneras de Cádiz.

"Desde que estuve, niña, en La Habana no se me puede olvidar tanto Cádiz junto a mi ventana, Tacita lejana, aquella mañana pude contemplar... Las olas de la Caleta, que es plata quieta, rompían contra las rocas de aquel paseo que al bamboleo de aquellas bocas allí le llaman El Malecón... Había coches de caballos, que era por mayo, sonaban por la Alameda, por Puerta Tierra, y me traían, ay, tierra mía, desde mi Cádiz el mismo son ... El son de los Puertos, dulzor de guayaba, calabazas, huertos... Aún pregunto quién me lo cantaba... Estribillo Que tengo un amor en La Habana y el otro en Andalucía, no te he visto yo a ti, tierra mía, más cerca que la mañana que apareció en mi ventana de La Habana colonial tó Cádiz , la Catedral, La Viña y El Mentidero... Y verán que no exagero si al cantar la habanera repito: La Habana es Cádiz con más negritos, Cádiz , La Habana con más salero. Verán que tengo mi alma en La Habana no se me puede olvidar, canto un tango y es una habanera, la misma manera tan dulce y galana y el mismo compás. Por la parte del Caribe así se escribe cuando una canción de amores, canción tan rica, se la dedican los trovadores a una muchacha o a una ciudad... Y yo, Cádiz , te dedico y te lo explico por qué te canto este tango que sabe a mango, de esta manera esta habanera de piriñaca y de Carnaval... Son de chirigota, sabor de melaza, Guantánamo y Rota... ¡Que lo canta ya un coro en la plaza!".

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