Convenio entre Zona Franca y Ayuntamiento

Fran y Kichi: del total desengaño al que se besen

  • Los dos dirigentes muestran una novedosa complicidad tras una tormentosa relación

José María González 'Kichi' y Fran González chocan el codo tras la firma del convenio. José María González 'Kichi' y Fran González chocan el codo tras la firma del convenio.

José María González 'Kichi' y Fran González chocan el codo tras la firma del convenio. / Jesús Marín

Al igual que en las ceremonias nupciales que se celebran los viernes en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, cualquiera de las personas que estuvieron este jueves en el edificio consistorial podría haber gritado el clásico “¡Vivan los novios!”, para describir de manera muy gráfica el romance que viven dos instituciones que se han dado el sí quiero a través de sus máximos representantes para tratar de desarrollar proyectos que puedan beneficiar a la ciudad de Cádiz.

De momento se puede decir aquello de que “fueron felices y comieron perdices” en una historia que hace menos de año y medio hubiera sido imposible. Kichi y Fran, Fran y Kichi. Los dos reconocieron que se han llevado mal en otros tiempos pero ahora a uno de ellos le toca jugar un papel distinto, más institucional, que ha dado lugar a que una relación tóxica haya acabado, hasta el día de hoy, en una de complicidad. Acuerdo, colaboración, desarrollo, “el mejor capitán que puede tener la nave”, “un depósito de confianza”, piropos políticos cruzados entre bromas y chascarrillos.

El alcalde llegó incluso a salir de su retiro de la baja por paternidad para firmar este convenio con la Zona Franca de Cádiz. Con su mascarilla del Cádiz CF, que lleva media ciudad, rubricó este protocolo que a falta del beso de las bodas y el más protocolario apretón de manos, por aquello del Covid, quedó en un cariñoso choque de codos.

En el turno de preguntas de los periodistas, ya en el Salón Isabelino, cuando se acabaron las que iban dirigidas al acuerdo y empezaron las relacionadas con Teresa Rodríguez y estaba prevista una andanada de Kichi contra Pablo Iglesias y compañía, el alcalde ofreció al delegado de la Zona Franca salir de la sala. Este prefirió quedarse y los dos bromearon tras la respuesta: “Debería haberme ido” dijo Fran. “Te lo dije”, le espetó Kichi.

Un ambiente relajado muy distinto al de antaño, donde a menudo se podía cortar la tensión. Los gestos tan duros de otras ocasiones gozan ahora de una camaradería tal, que llegó por momentos a pensarse que sobreactuaban. Dientes, dientes, aunque no se vean por la mascarilla, porque el objetivo final es el convenio y la colaboración. Si por el bien común hay que celebrar bodas como ésta, que sean bienvenidas. El trabajo no termina aquí y como toda relación, hay que regar la planta todos los días. Si todo queda en una firma sin contenido, se secará y vendrán los problemas.

En esta relación que se inició hace más de cinco años ha habido muchos desengaños, desencuentros y desconfianzas, pero curiosamente ya se unieron en sus destinos cuando en el mes de junio de 2015 Fran González tenía agarrada por una mano a Teófila Martínez y por la otra al novato Kichi. El socialista decidió quedarse con la que implicaba un cambio, aunque se vio entre la espada y la pared. A los cuatro años las segundas elecciones supusieron el fin de la carrera política municipal del socialista en el Ayuntamiento. Ahora el destino los ha vuelto a unir en una relación por la que nadie daba un duro. Lo que una dos instituciones, que no lo separe nadie.

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