Gaditanos con sabor a Cádiz Fernando Díaz Rubio, fundador de la papelería Díaz

  • El gaditano regentó uno de los negocios más señeros de su ramo del siglo pasado

Fernando Díaz y Manuela Rodríguez consus cuatro hijos, Joaquín, Pepe, Fernando y Ernesto Díaz Rodríguez, en la papelería.

Fernando Díaz y Manuela Rodríguez consus cuatro hijos, Joaquín, Pepe, Fernando y Ernesto Díaz Rodríguez, en la papelería.

Fernando Díaz Rubio fue el fundador de una de las papelerías más reconocida de los últimos cincuenta años del siglo XX en Cádiz.

Hombre dinámico y activo, comenzó a trabajar con la edad de quince años en el negocio de un tío suyo, al que estaba muy unido, en la calle Hospital de Mujeres. En este local se dedicaban al alquiler de novelas y de libros de escritores de la época que combinaban con el negocio de los sellos de caucho.

En el año 1939 se estableció en la calle San José y abre una tienda que comienza con los sellos de cauchos y el alquiler de novelas. Incluso en la tienda tenía un pequeño taller donde encuadernaban las novelas que, por su uso al alquilarse muchísimo, se deterioraban. Esta tienda era el local que después ocupó la perfumería Europa.

El fundandor Fernando Díaz Rubio, en la puerta de la papelaría tras la primera reforma. El fundandor Fernando Díaz Rubio, en la puerta de la papelaría tras la primera reforma.

El fundandor Fernando Díaz Rubio, en la puerta de la papelaría tras la primera reforma.

En el año 1940 se traslada al local contiguo en la misma calle, donde se encontraba una tienda de revista y prensa que cierra por jubilación de su propietaria. En este nuevo local, aparte del alquiler de novelas y sellos de cauchos, introduce los primeros artículos de papelería como caja de compases, material de oficinas, libros de colegios, etcétera..., que fue evolucionando hasta convertirse en una de las papelerías mas prestigiosas de Cádiz. De hecho, en 1947 abre otra papelería en la calle Benjumeda que se dedica un poco más a la actividad de imprenta.

La papelería Díaz vendía artículos en todas las temporadas del año, como los rosarios, misales y biblias en Semana Santa; figuras de nacimientos y objetos decorativos, en Navidad; imprimían los recordatorios de comunión y los partes de bodas etcétera. Eran suministradores de material de papelería en un gran números de colegios, instituciones y ministerios.

Los hermanos Joaquín y Fernado Díaz Rodríguez delante de la papelería de la calle San José. Los hermanos Joaquín y Fernado Díaz Rodríguez delante de la papelería de la calle San José.

Los hermanos Joaquín y Fernado Díaz Rodríguez delante de la papelería de la calle San José.

Fernando Díaz Rubio se casó con Manuela Rodríguez y tuvo cuatro hijos: Joaquín, Pepe, Ernesto y Fernando, los cuales siguieron la trayectoria profesional de su padre en la papelería. La firma estuvo abierta más de sesenta años en los que el negocio fue evolucionando y adaptándose a las necesidades de cada época, y atendió a cuatro generaciones de la misma familia, cerrando sus puertas en el 2003.

Este negocio tenia la peculiaridad de fiar, que consistía en familias, sobre todo familias numerosas, que dejaban apuntada sus compras en una cuenta abierta y se pagaba a final de mes o, en algunos casos, cuando no se podía pagar ese mes, se pagaba al siguiente. El trato de la papelería siempre fue familiar entre el cliente y el propietario.

Sus cuatro hijos siguieron su trayectoria profesional en la papelería.

Su fundador también estaba muy comprometido con la ciudad de Cádiz de la época. Perteneció a la Junta Oficial de Cofradías; fue directivo del Cádiz Club de Fútbol; participó en la comisión de fiestas del Ayuntamiento de Cádiz con Vicente Mora; fue uno de los miembros fundadores de la cofradía de la Expiración y y de la junta del Casino Mercantil. También fue el presidente de la peña protectora del besugo asmático, en la que organizaban excursiones y tertulias gastronómicas.

Además, Díaz, durante sus comienzos profesionales y por largo periodo de tiempo, combinó el trabajo de la papelería con el de operador de cine en el Cine Cómico.

Hoy día es Joaquín Díaz Rodríguez, único hijo que vive y que conserva una memoria privilegiada, guarda todos los recuerdos, documentos y fotografías del negocio como el mayor tesoro familiar, que le va transmitiendo a las nuevas generaciones de la familia.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios