Diseñando el futuro a su medida"
La diseñadora gaditana Sandra García Arce ha abierto en Cádiz su propio taller de moda, La Orejita Triste La joven confecciona exclusivos modelos y diversos complementos
Años estuvo hilvanando sus dos sueños: ser diseñadora de moda y montar su propia empresa. Hoy, la gaditana Sandra García Arce luce el vestido de diseñadora y presume de negocio, La Orejita Triste.
Con tan sólo 24 años, la diplomada en Diseño y Gestión de la Moda ha abierto un taller de ropa femenina y complementos en la calle San Pedro. Una aventura que ha emprendido sola. Eso sí, rodeada de dificultades y trabas, "porque las administraciones no te ayudan en nada. Ni te dan información ni te facilitan las cosas". Pero aun así, los sueños son los sueños, y hay que hacer todo lo posible por darles forma. Materializarlos.
Desde el pasado mes de enero, Sandra trabaja en su taller en el diseño y confección de trajes y vestidos a medida, así como en la elaboración de complementos hechos a mano, como collares, tocados, turbantes, hombreras, cuellos, etc. "Diseño y confecciono modelos para cualquier evento. Modelos exclusivos y a medida. En La Orejita Triste se ofrece exclusividad a precios muy módicos. Es lo más asequible que se puede encontrar en prendas exclusivas, hechas a medida y con buenos tejidos". En este punto, la joven gaditana lamenta que en Cádiz no exista una apuesta firme por la moda y sí, en cambio, "mucha incultura" en torno a ella. "La gente está cada vez más interesada por el físico. Sin embargo, no quiere gastar dinero en la exclusividad. Quieren lucir prendas exclusivas pero pagando por ellas lo mismo que en una tienda donde encuentran modelos que, igualmente, lo pueden comprar decenas de personas, y así es complicado", lamenta la profesional de la aguja.
Eso sí, también está la opción de customizar las prendas. Sandra realiza los viernes en su establecimiento un taller de customización, con el que las personas que participan en el mismo consiguen darle un aire renovado a vestidos y prendas que llevan años colgadas en los armarios. "Con tachuelas, tintes, plumas, despuntados y otros trucos conseguimos actualizar la ropa y darle un toque singular y único".
Y otro servicio que ofrece García Arce es el de personal shopper. Quienes lo deseen pueden contratarla como compradora personal, ayudando al cliente a elegir y comprar vestuario. "En Cádiz aún no me han contratado para este servicio, pero sí que ofrezco a menudo asesoramiento a muchas mujeres. Les ayudo a elegir calzado, peinado o complementos para lucir en un determinado evento".
Sus clientas son mayoritariamente mujeres con edades comprendidas entre los 20 y los 35 años, y de apariencia bien distinta, ya que el abanico de diseños ideados por Sandra es muy amplio.
A pesar de su juventud, el currículum de Sandra es abultado, ya que antes de abrir su coqueto taller estuvo trabajando en la capital española como coordinadora de pasarelas y colaboradora en talleres con diversos diseñadores, entre ellos, Roberto Diz. Además, también ha trabajado como visual merchandising, y en showrooms de moda y ferias internacionales, así como para publicaciones de moda.
Pero por motivos personales, la diseñadora tuvo que regresar a su ciudad, y consideró que había llegado el momento de hacer realidad sus sueños. Así nació el pasado mes de enero el taller La Orejita Triste. El nombre que le ha otorgado a su negocio tiene gran valor sentimental para la joven empresaria, que sin entrar en detalles explica que es una "expresión familiar" que significa mucho para ella. Tanto, como ver cumplidos sus sueños después de mucho trabajo, esfuerzo y sobre todo ilusión.
A sus 24 años, Sandra García Arce luce como diseñadora de moda y puede presumir de negocio propio. Se puede decir que lo ha bordado.
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