Crisis del coronavirus en Cádiz "Correos es una máquina de transmisión del virus trabajando a pleno rendimiento"

  • CCOO pide que los trabajadores postales limiten su actividad al mínimo suficiente para cumplir con el servicio público para no ser vehículos de propagación

  • Denuncian que Correos está priorizando el negocio y que no puede garantizar las medidas de seguridad necesarias

Trabajadoras de Correos en una imagen de archivo.

Trabajadoras de Correos en una imagen de archivo. / M. H.

Los trabajadores de Correos sienten que están exponiéndose ellos mismos y a la ciudadanía a riesgos innecesarios en la lucha contra la expansión del coronavirus. Recorren cada día los portales de la ciudad, llevando de una puerta a otra, "siendo un foco de infección que va recogiendo y esparciendo" según cuentan, "sin los equipos de seguridad necesarios".

Regino Martín Barco es el secretario general de CCOO en Correos y en días pasados ya denunció la situación que viven los empleados postales. En España son casi 35.000 personas recorriendo las calles y atendiendo en oficinas, sin que la empresa pueda garantizar el 100% de las medidas necesarias para garantizar la seguridad. Estas medidas son el uso de guantes, geles y mascarillas. En Cádiz reconocen los trabajadores que dichos elementos son insuficientes y están teniendo problemas con la empresa ante las reticencias de ejercer la labor sin garantías. Tienen guantes, el gel hasta ayer lo estaban dosificando porque no llegaba para todos y las mascarillas reinan por su ausencia.

En la sede de la plaza Topete trabajan actualmente unas quince personas en atención al público, mientras el reparto en la calle se ha bajado al 50 por ciento, un día sale un grupo y hace los números pares, al día siguiente otro para hacer los impares. Ayer salieron 14 empleados desde el centro y un número similar desde el otro centro de reparto ubicado en la avenida Juan Carlos I, cerca del estadio. Se quejan de estar realizando un servicio normal con cartas ordinarias de bancos o facturas del suministro de agua y luz. Piden garantizar los servicios mínimos como servicio público que son, pero consideran que el 50 por ciento va mucho más allá de lo imprescindible. "Es normal que llevemos un giro porque a la gente le hace falta el dinero, pero si el gobierno ha garantizado que no van a realizar cortes de suministros ni desahucios, no es imprescindible que nuestra labor se mantenga a este rendimiento", declara un trabajador de Correos de Cádiz.

En este mismo sentido se posicionó Regino Martín Barco, de CCOO. "Denunciamos que la empresa ha ido mucho más allá de los servicios esenciales propios de una situación de emergencia, exponiendo innecesariamente a una situación de riesgo a trabajadores y ciudadanía, anteponiendo el negocio a la salud". "La dirección de la empresa convierte a Correos en una máquina de transmisión del virus trabajando a pleno rendimiento", declaró esta semana el representante sindical, que resume que la única prioridad debe ser "frenar la escalada de contagios" y que, por eso, "Correos debe ceñirse sin matices a una actividad mínima limitada a lo esencial de su condición de servicio público como marca el Real Decreto de estado de alarma, con el único objetivo de limitar a una mínima exposición y una máxima seguridad, tanto a trabajadores como a la ciudadanía".

Los empleados gaditanos lamentan las amenazas veladas a las que ha llegado la dirección, que ha mandado apuntar el nombre de aquél que se niegue a salir a repartir por no contar con todas las medidas de seguridad necesarias. Temen la apertura de expedientes, más si cabe teniendo en cuenta que la gran mayoría de la plantilla son trabajadores laborales o temporales a pesar de ser una empresa pública.

Por su parte, el Gobierno central a través del Ministerio de Transportes acaba de anunciar la compra de ocho millones de mascarillas para distribuirlas entre transportistas de mercancías y viajeros, así como personal de Renfe, Adif, Aena, Puertos del Estado y Correos, de modo que puedan acometer con la máxima seguridad el servicio público que se les encomienda.

De estas mascarillas, cuatro millones irán destinadas a los transportistas, según la orden ministerial, que incluye a taxistas, camioneros, conductores de autobuses, etc. Otros dos millones van a personal de Correos, mientras que el resto se reparten entre los trabajadores de Puerto del Estado (1,28 millones), Renfe (620.000 mascarillas), Aena (102.000), Adif (80.000) y Enaire (4.800)

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