Carlos González y José Antonio Acal, todo un ejemplo de integración

Han conseguido sendas plazas de ordenanza, convocadas para jóvenes con discapacidad intelectual

Carlos González Guillón en su puesto de trabajo en las dependencias del INSS en el Estadio Carranza.
Carlos González Guillón en su puesto de trabajo en las dependencias del INSS en el Estadio Carranza.
Emilio López Cádiz

29 de abril 2013 - 01:00

Carlos González Guillón y José Antonio Acal Mateo son ordenanzas, el primero en el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), en el Estadio Carranza, y el segundo en la Tesorería General de la Seguridad Social, en Amílcar Barca. Son gaditanos, el primero nacido hace 30 años en la calle Arbolí, aunque ahora reside en San Fernando, y el segundo hace 35 en Sagasta.

Ambos son discapacitados intelectuales y en mayo del pasado año se presentaron en Madrid a una convocatoria nacional para ayudante de gestión y servicios comunes, que es la denominación actual para los ordenanzas, en la que consiguieron las dos primeras plazas entre los 114 andaluces que se presentaron a la oposición, lo que les permitió elegir sus actuales puestos.

Carlos González estuvo en el colegio Josefina Pascual, en el IES La Viña y terminó la ESO en el IES Blas Infante de San Fernando. Luego ha tenido una formación complementaria, que abarca desde informática a albañilería, sector en el que ha realizado también prácticas, así como de conserje y ordenanza. Desde el ocho de marzo trabaja en el INSS, donde entra a las ocho de la mañana, si bien él llega media hora antes, según sus compañeros, y sale a las dos y media. Ya ha superado los 15 días de prueba, está muy contento y afirma que le gustaría más adelante subir de categoría.

José Antonio Acal logró el graduado escolar en el colegio Santa Teresa y después ha realizado cursos de ordenanza, incluyendo prácticas, e informática, entre otra formación complementaria, y ha trabajado como peón de lavandería, como ordenanza y como conserje.

Desde el pasado día uno trabaja en el INSS, donde asegura que está muy satisfecho por la acogida de sus compañeros. Entra a las ocho de la mañana y sale a las dos y media de la tarde, si bien los martes también acude de tres a seis de la tarde.

Los dos están muy agradecidos a la Unidad de Orientación Laboral que gestiona la Federación Provincial de Asociaciones de Personas con discapacidad Intelectual, Parálisis Cerebral y Autismo de Cádiz (FEPROAMI), que tiene como objetivo la orientación profesional, formación y apoyo al empleo.

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