Calatayud culpa en el caso de la bofetada al legislador
El juez de Menores presentó un libro sobre sus sentencias
El juez de Menores de Granada, Emilio Calatayud, califica como "una sentencia ajustada a derecho, si bien las situación es injusta porque se ha equivocado el legislador al tratarse de un menor" la dictada por un juzgado de lo Penal de Jaén en la que se condena a la madre que dio una bofetada a su hijo a a 45 días de prisión más un año y 45 días de alejamiento por un delito de malos tratos, e incluso la Fiscalía pide 22 días más de pena por el agravante de que los hechos se desarrollaron en el domicilio familiar.
El juez señaló que el legislador reguló la sentencia pensando en un caso de violencia de género y se olvidó del menor, "lo que puede provocar a partir de ahora hasta casos de chantajes de hijos a padres".
Calatayud, que considera que existe un exceso de judicialización, apoyó la iniciativa de la fiscal superior de Andalucía, Jesús García Calderón, que declaró ayer que estudiará la "posible desproporción punitiva" de la orden de alejamiento, incluso la posibilidad de conceder un indulto parcial a la madre, para ver de qué forma podría producirse la ejecución de la sentencia sin que se perjudiquen los intereses del menor.
Emilio Calatayud y el periodista Carlos Morán, de El Ideal, presentaron ayer en el colegio marianista San Felipe Neri el libro Mis sentencias ejemplares en el que se recogen anécdotas más singulares de sus 20 años en la Magistratura .
Carlos Morán declaró que la iniciativa partió de ambos, ya que el periodista está especializado en la información de tribunales, y lo que iba a ser en principio una publicación más modesta sólo para Granada se ha convertido en un libro, que se presentó el pasado 7 de octubre y que ya está en la cuarta edición.
Por su parte, Emilio Calatayud dijo que lo más importante del libro era que le está sirviendo para acercarse a la gente, que encuentra en el mismo una manera de acercarse a la Justicia y de comprobar que "los jueces somos gente corriente".
El acto reunió a numerosas personas en el centro marianista, entre ellas la alcaldesa Teófila Martínez, que también demandaron a los autores la firma de ejemplares.
La fama del juez, nacido en Ciudad Real en 1955, se inició cuando condenó a un joven de 15 años a aprender a leer por intentar robar un carretilla de una obra.
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